Argentina también se hundió en ola estatizadora de Chávez

El presidente Chávez ordenó nacionalizar la Siderúrgica del Orinoco (Sidor), cuya mayoría accionaria es argentina, ante el fracaso de negociaciones sobre contratos colectivos y una actitud «colonizadora» y «prepotente» de la empresa, anunció ayer el vicepresidente de Venezuela, Ramón Carrizalez.

Tras 15 meses de fallidas negociaciones que enfrentaron a la empresa con sus trabajadores, el número dos del gobierno dijo en rueda de prensa que Venezuela tomará el control de la acería y negociará la indemnización a Techint, conglomerado ítalo-argentino que tenía el 60% de las acciones de esta siderúrgica, la mayor de la región andina y el Caribe.

Venezuela podría pasar a controlar el 60% de la siderúrgica, reduciendo la mayoría de Techint de 60 a 20%: «Existe la opción, si el Estado va a obtener el 60% (de acciones), Techint quedaría con 20%, esa es una de las opciones», dijo Carrizalez.

Actualmente, un 20% está en manos del Estado y otro 20% lo tienen trabajadores y ex trabajadores de la empresa. La empresa había sido privatizada en 1997 por un monto de 1.200 millones de dólares.

De esta manera, y en el marco de la ola estatizadora del gobierno, Miraflores puso fin a la conflictividad laboral que enfrentó a la directiva de la empresa con el sindicato, por el nuevo contrato colectivo, desde marzo de 2007. Esa conflictividad laboral estuvo repleta de movilizaciones y huelgas (nueve paros parciales desde enero).

intervención. El presidente del grupo argentino Techint, Paolo Rocca, dueño de la siderúrgica, había enviado ayer una carta urgente al presidente Chávez para pedir su intervención en el conflicto con trabajadores por demandas laborales, con nuevas ofertas tras la decisión, indicó la empresa en un comunicado. «Con el mayor sentido de responsabilidad, le pido su intervención, para encontrar una solución constructiva para nuestros países y para la empresa, y estoy desde ya a su disposición para lo que usted disponga».

El directivo dijo que la siderúrgica está dispuesta a mejorar las condiciones salariales de unos 2.500 jubilados, a incluir en la nómina a 600 empleados de contratistas privadas, y a realizar un aumento salarial de 130% a los trabajadores.

Pese a ello, Nerio Fuentes, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Siderúrgica (Sutis), dijo a la televisora Globovisión que los empleados de la compañía «ya tomaron posesión de las instalaciones».

Argentina. Venezuela descarta que la decisión afecte las relaciones con el gobierno de Argentina. El ex presidente Néstor Kirchner primero, y su sucesora Cristina Fernández hoy se encuentran entre los principales aliados de Caracas -tanto políticos como comerciales- en América del Sur.

«No creo que dañe las relaciones con Argentina, que siempre han sido muy respetuosas de las decisiones del gobierno de Venezuela. Mantenemos las mejores relaciones con ese gobierno», dijo el vicepresidente Carrizalez.

Paolo Rocca ha sido un fuerte soporte de los gobiernos del ex presidente Néstor Kirchner y de su esposa y actual mandataria, Cristina Fernández.

La política de nacionalización de industrias estratégicas impulsada por Chávez, como la petrolera, telecomunicaciones y electricidad iniciada en 2007, alcanzó la semana pasada a las empresas cementeras, entre las que se encuentran compañías extranjeras de México, Francia y Suiza. En el sector petrolero, esta política ya le supuso un litigio -que llegó a instancias judiciales internacionales- con la estadounidense Exxon.

La empresa, que produjo 4,2 millones de toneladas de acero líquido en 2006 disputa el segundo lugar en producción de acero en América Latina con Mittal-Arcelor, detrás de la indiscutible número uno, la brasileña Gerdau.