Arroceros no saben cómo financiar la próxima zafra

En el primero de los casos, la mayoría de los productores son deudores y sólo unos pocos pueden acceder a las líneas de préstamo del banco estatal; en el otro, lo que hoy vale el cereal -precio provisorio de U$S 6,05 por bolsa- no cubre los costos de producción.
La Asamblea Extraordinaria de la Asociación Cultivadores de Arroz (ACÁ) analizó ambos problemas y contó con una multitudinaria participación de cultivadores de todo el país, pero no con las soluciones de fondo que posibiliten que el área no se reduzca sustancialmente en la próxima zafra.
Hasta el momento el Poder Ejecutivo no contestó la propuesta de los productores de modificar la devolución de impuestos y adelantar alrededor de U$S 12 millones que resolverían el problema del financiamiento de la próxima zafra.
La devolución de impuestos le devuelve al sector un porcentaje de las divisas sobre el total del cereal exportado. Hoy, cuanto menos vale el arroz, menor es. Por eso los productores reclaman que sea anticíclica y aseguran que, cuando el año trae buenos precios para el cereal, están dispuestos a no aceptarla.

POLÉMICA. El presidente del Banco de la República, Fernando Calloia, acompañado de su equipo de asesores, concurrió a la Asamblea y evacuó dudas de los productores.
Calloia aclaró que el directorio del BROU «no aceleró las medidas judiciales» y exhortó a los productores a que se presenten antes del 30 de setiembre, «si se presentan paran toda posibilidad de juicio», les advirtió
El jerarca comentó que el BROU cambió el sistema de elección de los curiales (los abogados). «Antes se hacía políticamente, ahora no los designa el directorio. Son buenos profesionales y hacen un trabajo eficiente», admitió.

Ante los descargos de los productores, el presidente del BROU negó terminantemente que el banco esté esperando que termine el plazo para que los productores se presenten y así acelerar los juicios.
Pero la mayor polémica surgió cuando, apoyado por algunos asambleístas, el secretario de la ACÁ afirmó que «no hay voluntad política para solucionar el endeudamiento» y exclamó, «hemos sido engañados».

EL CHOQUE. De inmediato, Callóla insistió en que el BROU «está buscando las soluciones al problema» y mientras se paraba molesto, dijo terminantemente «yo no engaño a la gente», comenzando a caminar enérgicamente hacia la puerta del LATU, seguido de la prensa y su equipo de asesores. «No voy a hacer declaraciones», dijo el jerarca, levantando su mano derecha y moviendo el dedo índice, por si alguno no había entendido que no.
Pero una vez que atravesó la salida, volteó sobre sus pasos y
aseguró que «la circular del BROU es perfectamente compatible con el documento del Poder Ejecutivo (las pautas del Ministerio de Economía)».
Explicó que concurrió a la Asamblea para contestar las preguntas de los participantes, pero «un directivo que ayer estuvo hablando conmigo -una delegación de la ACÁ se reunió con el jerarca-, que compartió todas las soluciones luego de hablar más de 2 horas, parece que cuando tiene la tribuna, necesita agredir al BROU».

Callóla insistió en que el 30 de setiembre es la última oportunidad que tienen los productores endeudados para refinanciar su deuda. «Sólo tienen que presentarse y están amparados por la normativa de refinanciación».

CIRCULAR. Más calmado, habló de una nueva circular que empieza a operar hoy y que «tiende a premiar a nuestros mejores clientes. Tradicionalmente lo que sucede es que la refinanciación, premia siempre al que incumplió. Eso es una especie de cultura del no pago». El directorio del BROU, con la circular de referencia, que ya está aprobada, «hará que los mejores clientes tengan un tratamiento preferencial».

En el caso específico del arroz, premiando a los buenos pagadores, el BROU «renovó automáticamente para todos los que estuvieran al día, el crédito del cultivo, sin que tuvieran que hacer ningún trámite. Esa es una forma de simplicidad y rapidez, mejorando tasas y agilizando el tratamiento», admitió.
Por su parte, Alfredo Lago, reafirmó que el sector, «una vez más ha sido rehén de una situación (por el endeudamiento), donde no se transmite voluntad política, porque siempre se están buscando modalidades o maneras para encajonar las soluciones. Si se sigue en esta política y no nos sinceramos, pasa a ser todo un engaño plantear que se solucionará el problema».