Asamblea boliviana abre el camino para la reelección de Evo Morales

La nueva Carta Magna, que algunas regiones anticiparon que desconocerán, otorga mayor poder a los indígenas y permite la reelección «consecutiva» del presidente, algo que no está en el actual texto. Ahora deberá ser ratificada en un referéndum probablemente en septiembre de 2008.

Varios puntos que no lograron los dos tercios de votos de los asambleístas también serán dirimidos en consulta popular, entre ellos uno que limita la extensión de las propiedades de tierra, asunto que es rechazado por empresarios agropecuarios.

La nueva carta consagra un Estado plurinacional en Bolivia, donde el 62% de los habitantes se define como indígena, y daría lugar a una renovación de todos los poderes en plazos todavía no definidos.

Los líderes cruceños anunciaron el sábado que aprobarán su propio estatuto autonómico en una asamblea popular el 15 de diciembre.

Grupos afines al gobierno celebraron la aprobación con petardos y bandas de música, tras la maratónica sesión que comenzó el sábado por la noche en la ciudad andina de Oruro. Anteriormente, el oficialismo había modificado los procedimientos para hacer expedito el tratamiento.

El debate comenzó hace 19 meses y enfrentó al gobierno y regiones opositoras a Morales que derivaron en la muerte de tres personas en enfrentamientos, hace dos semanas, de grupos de la oposición con la policía en la sureña ciudad de Sucre, sede original del foro.

Tampoco frenó la aprobación la denuncia internacional que emprendieron la pasada semana ante la OEA y la ONU cuatro prefectos opositores que acusan al mandatario de imponer una constitución oficialista.

Minutos después de la aprobación, Morales calificó como «una gran alegría para el movimiento indígena y popular», la aprobación de la carta que en su criterio «consagra una transición pacífica» en una rueda de prensa en su residencia.

En declaraciones a los periodistas poco antes de partir hacia Argentina para asistir a la fundación del Banco del Sur, Morales recalcó que su propuesta tiene una «vocación democrática» y no esconde ningún «interés personal».

Reconoció que el texto permite la reelección continua del presidente pero también dijo que habrá referendo revocatorio «para poner nuestros cargos a disposición del pueblo» y destacó la prohibición para la instalación de bases militares extranjeras en territorio boliviano.

Morales también entregó al vicepresidente Álvaro García, jefe del Legislativo, un proyecto de ley para el referendo revocatorio de su mandato y el de los nueve prefectos (gobernadores), propuesta que anunció el miércoles como una salida a la crisis.

En tanto, en Santa Cruz y otras regiones, más de medio millar de personas mantenían ayer una huelga de hambre en contra del gobierno.

La nueva constitución tiene 411 artículos, más del doble de la actual, refuerza la línea de nacionalizaciones de Morales e incluye regulaciones a los medios de comunicación.

No obstante, es la primera vez desde que el país se hizo independiente en 1825, que una carta constitucional es redactada en su mayoría por indígenas.

Samuel Doria Medina, jefe de Unidad Nacional (UN) la tercera fuerza de oposición, dijo en el debate que la carta «impone una democracia unipartidaria» y que «el cambio que espera el pueblo es un cambio concertado y no hecho a las patadas».

La constitución anticipa una dura batalla por la aprobación en consulta nacional.