Asia sufre catástrofe sin precedentes

COLOMBO | EFE y AP

Los muertos causados por el fuerte terremoto y los maremotos del domingo en el sur y este de Asia ya pueden haber sido unos 24.000, en una catástrofe que alcanza dimensiones sin precedentes, mientras la ONU pide ayuda inmediata.

El movimiento sísmico de nueve grados en la escala abierta de Richter alcanzó hasta la costa oriental africana y barrió las de ocho países del sudeste asiático, donde el recuento de víctimas no deja de arrojar nuevos datos y mientras aumenta el número de desaparecidos.

La ONU pidió ayer ayuda generosa e inmediata a la comunidad donante para atender a las víctimas del terremoto que sacudió el sudeste asiático, después de desplegar una de las mayores operaciones de asistencia humanitaria en su historia.

El subsecretario general para Asuntos Humanitarios y Coordinador de Ayuda de Emergencia de la ONU, Jan Egeland, manifestó en rueda de prensa que las dimensiones del desastre «no tienen precedentes» pero lo comparó con los daños del huracán «Mitch» que azotó a países de Centroamérica y el Caribe a finales de 1998.

Jamie McGoldrick, otro funcionario de ayuda de la agencia, dijo que se debate a qué países primero dar ayuda.

«Tratamos de determinar dónde hay mayor necesidad y tratamos de reunir los recursos y el personal y otras cosas para prestar ayuda en esos puntos, en vez de abarcar demasiado con poco», destacó.

EPICENTRO. El epicentro del sismo se situó a unos 250 kilómetros al surs-ureste de Banda Aceh o 1.605 kilómetros al noroeste de Yakarta y a 10 kilómetros de profundidad, según el U.S. Geological Survey.

La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja informó que los muertos ya alcanzan los 23.700, pero se teme que haya muchos más.

Sólo en los archipiélagos indios de Andamán y Nicobar —en el Golfo de Bengala, con una población total de unos 37.000 habitantes— pueden haber muerto unas tres mil personas y hay miles de desaparecidos.

Se prevé que la lista total y final de víctimas mortales crezca a medida que avancen los trabajos de rescate y se restablezca la comunicación con aldeas remotas e islas pequeñas.

En Sri Lanka, el país más afectado hasta el momento, hubo al menos 12.000 víctimas mortales, la mayoría en las regiones orientales, y en la India la cifra de muertos subió a los 6.800 en las últimas horas.

En Indonesia la cuenta provisional alcanzó las 4.700 personas muertas (según la Cruz Roja), de los que al menos 3.000 se produjeron en Banda Aceh, la capital de la provincia de Aceh, que ocupa el norte de la isla de Sumatra.

En Tailandia el ministerio del Interior comunicó 840 fallecidos, 5.000 heridos y un millar de desaparecidos, mientras que en Malasia se registraron al menos 52 víctimas mortales: 32 en el estado de Penang, 12 en la vecina Kedah y dos más en Perak.

La mayoría de los fallecidos eran personas que pasaban el domingo en las playas o de pesca en la región occidental del país cuando les sorprendieron varias olas gigantes.

MUERTE. Maldivas informó de cuarenta y tres fallecidos y la costa suroccidental, frecuentada por miles de turistas, quedó parcialmente inundada.

En Myanmar (Birmania) al menos diez personas habrían perecido en la costa meridional del país pero otras fuentes estiman que hubo 65 fallecidos.

El terremoto y el maremoto posterior también puede haber causado centenares de fallecidos en Somalia, a casi 5.000 kilómetros del epicentro, informaron hoy fuentes oficiales de este país.

«Villas enteras y ciudades costeras han sido barridas por las olas gigantes», declaró a los periodistas en Nairobi el portavoz de la presidencia de Somalia, Yusuf Ismail.