Astori: reforma fiscal fue pensada para apoyar estrategia productiva

El líder de Asamblea Uruguay sostuvo, enfáticamente, que el país no puede diferir inversiones como las de infraestructura de transporte, para lo cual se logró un “equilibrio” entre el cumplimiento de las metas fiscales y la atención de esas “necesidades impostergables”.


El dólar se tonifica. ¿Ello obedece a la acción del mercado o es una nueva señal de la política económica?

Siempre es el mercado. No fijamos el tipo de cambio ni renunciamos a utilizar instrumentos, en este caso compras de moneda extranjera. Vemos un tipo de cambio nominal muy estable. Lo que importa es que los niveles de competitividad tienen un comportamiento bueno, lo que se refleja en la espectacular evolución de las exportaciones.


Uruguay se liberó de la tutela del FMI y usted perdió un “escudo” para contener el gasto cuando hay distintos sectores que pretenden aumentarlo. ¿Cómo piensa encarar ese tema?

Siguiendo los mismos criterios mantenidos hasta ahora. Es el gobierno el que asumió una política cautelosa en materia de gasto público y resultado fiscal porque de ello depende que Uruguay siga encarando correctamente su escenario fiscal y financiero.


¿Qué haría si le tocara perder en un eventual tironeo por el aumento de gasto en la próxima Ley de Rendición de Cuentas?

Podemos tener discusiones, pero no me planteo la derrota. Me planteo continuar con los criterios vigentes hasta ahora. En la última Rendición de Cuentas, la propuesta de Economía de proponer un gasto superior al que pensaba hacer significó un muy buen equilibrio entre el cumplimiento de la meta fiscal y la atención de necesidades impostergables. Uruguay no puede seguir postergando el dragado del puerto de Montevideo porque va a perder en la región. Tampoco puede postergar la inversión en infraestructura de transporte y en ferrocarriles porque se viene todo el complejo industrial forestal encima.


¿Existe un plan estratégico para el proyecto Uruguay Productivo, más allá de los grandes aportes del MEF, que parecen ser la reforma fiscal y la estabilidad macroeconómica?

Hay un plan estratégico que apunta a definir un esquema de especialización productiva, en el que encontramos a la agroindustria alimenticia, el complejo industrial forestal, la minería, transportes, comunicaciones, servicios portuarios, logística, turismo, las tecnologías de la información y biotecnología. Al servicio de este objetivo hay reformas estructurales: la reforma tributaria, del sistema financiero, Aduanas y la administración tributaria, los cambios en la inserción internacional, la instalación de la oficina de deuda y la oficina de desarrollo del sector privado. La reforma tributaria está pensada para esa estrategia porque los principales estímulos están dirigidos a la inversión con gran componente de innovación tecnológica.


¿Qué estímulos destaca?

La disminución de costos financieros. No podemos dejar de mencionar la rebaja de aportes patronales en muchos sectores. En las empresas públicas llevar 26,5% de aporte patronal a 7,5% con miles de funcionarios es un impacto. Primero bajarán los costos y después las tarifas.


Todo parece indicar que donde más impactará la reforma fiscal será en la clase media. ¿No es riesgoso pensando en las elecciones de 2009?

Sería terrible que hiciéramos esta reforma pensando en temas electorales. Tenemos un compromiso con el país y hay que cumplirlo. Discrepo con la afirmación de que impacta sobre los sectores medios. De acuerdo a los ingresos, si tomamos a estos sectores en una distribución por deciles 80% de la carga tributaria, en el caso del Impuesto a la Renta, está concentrada en el 20% de mayores ingresos.Todo el resto va a tener un peso tributario –del Impuesto a la Renta– muy inferior.