Ataque israelí mata soldados de ONU

Se teme que otros dos miembros de las fuerzas de paz de ONU también estén muertos.

En momentos en que Israel afirma que creará una zona de seguridad en el sur, un alto funcionario del Hezbollah reconoció que las guerrillas no esperaban una respuesta de tal magnitud por parte de Israel cuando secuestraron a dos soldados israelíes el 12 de julio.

Una nueva andanada de cohetes del Hezbollah azotó el norte de Israel, provocando la muerte de una adolescente. El líder del grupo, el jeque Hassan Nasrallah, emitió un mensaje grabado por la televisora Al-Manar, perteneciente a Hezbollah, donde afirma que las guerrillas comenzarán a disparar cohetes que penetren aún más en territorio israelí.

La secretaria de Estado norteamericana Condoleezza Rice y otros diplomáticos llegaron a Roma para una reunión hoy en la que se analizarán propuestas para lograr la suspensión de los combates, los cuales han cobrado más de 400 vidas. Los asuntos cruciales son cómo desarmar al Hezbollah y armar una fuerza internacional de paz que haga valer el cese al fuego en la frontera entre Israel y Líbano. (ver página 3)

Por su parte, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, dijo que el ataque israelí al puesto de observación fue «aparentemente deliberado» y le exigió a Israel que investigue. Una bomba arrojada por un caza israelí alcanzó directamente al puesto ubicado en el poblado de Khiyam, cerca del sector este de la frontera, señalaron autoridades de la ONU.

Dos soldados del organismo murieron y se teme que otros dos también hayan fallecido bajo los escombros, indicó Annan. Murieron observadores de Canadá, China, Austria y Finlandia pero se desconoce de cuáles de ellos se había confirmado la muerte.

El embajador de Israel ante el organismo mundial, Dan Gillerman, expresó su «profundo pesar» por las muertes, y negó que Israel haya golpeado al puesto intencionalmente.

Los comandantes israelíes dijeron que no avanzarían mucho hacia el interior de Líbano, pero estaban determinados a detener los misiles de Hezbollah que han seguido cayendo en Israel a pesar de 13 días de intensos combates en la frontera.

Ayer se cumplió un mes desde que comenzó lo que es ahora una guerra de dos frentes entre Israel y los milicianos islámicos. El 25 de junio, un soldado israelí fue capturado en Gaza por milicianos de Hamas, lo cual provocó una ofensiva israelí allí. Dos semanas después, Hezbollah secuestró a los otros dos soldados.

Israel ha enfrentado una resistencia mayor a la que esperaba a medida que avanza lentamente hasta los poblados ubicados en la cima de colinas junto a la frontera. Sus fuerzas acordonaron el pueblo de Bint Jbail y combatieron por segundo día seguido contra alrededor de 200 guerrilleros. Los soldados también avanzaron hasta el poblado de Yaroun.

El ejército israelí indicó que el comandante del grupo para el sector central de la frontera, conocido como Abu Jafr, murió.

En Israel, el primer ministro Ehud Olmert enfatizó que el estado judío está decidido a derrotar a Hezbollah sin importar cuánto dure la lucha

Cuatro estruendosas explosiones estremecieron Beirut el martes, en los primeros bombardeos israelíes en casi dos días. Una densa nube de humo se elevó desde el sur de la ciudad y sonaban alarmas de automóviles.