Aumento de costos afecta la rentabilidad de las empresas.

LA CÁMARA de Comercio divulgó ayer el informe donde se señaló que el comportamiento de la economía en lo que va del año se presenta favorable, con un crecimiento moderado en los diferentes sectores respecto al primer trimestre del año.
Sin embargo, se plantea la preocupación sobre la poca rentabilidad que obtienen las empresas, que enfrentan un aumento de los costos salariales y extrasalariales. Ello implica que «mayores ventas no necesariamente lleven a obtener mayores ganancias por parte de los empresarios».
Ante eso, se consultó a comerciantes y empresarios mediante qué aspectos se podría mejorar la competitividad de la economía y las empresas. Y la principal inquietud de los consultados se relacionó con el incremento de los costos, tanto salariales como de tarifas públicas, lo cual «perjudica la rentabilidad y genera pérdida de competitividad en sus negocios». Otra de las inquietudes planteadas fue la necesidad de mejorar el clima y las relaciones laborales entre patrones y empleados.
El estudio indicó que la situación económica por la que atraviesan Estados Unidos y Europa «genera cierta incertidumbre a pesar que hasta el momento no se han producido efectos reales negativos en la economía uruguaya» y por eso, tanto las exportaciones como las importaciones continúan en aumento.
Igualmente, la encuesta expresó que el impacto negativo se podrá canalizar a través de «restricciones al financiamiento externo y a la inversión directa extranjera».
Además, se sostuvo que el crecimiento de la economía uruguaya se basó en condiciones externas que actualmente no es probable que se mantengan.
Se señaló también el desafío interno que tiene el gobierno de definir cuál será la política monetaria que llevará adelante para conservar la competitividad de la economía. Y también el de mantener la inflación dentro del rango de la meta para los próximos meses (4% a 6%) y desarrollar una política fiscal consistente.
El informe indicó que sobre finales del segundo trimestre, y ante la pérdida de competitividad que se venía registrando, el Ministerio de Economía tuvo una participación activa en el tipo de cambio para lograr que esa tendencia se revirtiera. O al menos se detuviera la caída del dólar. Esta política tuvo resultados favorables en el corto plazo y estabilizó el valor del dólar en el entorno de los $ 21.
Sin embargo, la encuesta señaló que este tipo de medidas solamente tienen efecto en el «muy corto plazo, sus efectos son transitorios y, en definitiva, surge la incertidumbre de si constituyen medidas reales capaces de aumentar la productividad de las empresas».