Aumento de precios de julio duplicó cifra que se preveía

El dato mensual sorprendió a los agentes privados quienes habían estimado 0,38% en mediana, y al propio equipo económico que manejaba un guarismo similar.

El registro inflacionario de enero-julio, determina que para que la suba anual de los precios minoristas se ubique dentro del rango máximo oficial previsto para todo el año -de 6,5%- el Indice de Precios al Consumo (IPC) no podría subir más de 0,11% en los cinco meses que restan de 2007.

Eso parecería difícil si se tiene en cuenta que en los mismos meses de 2006 -cuando sí, se cumplió la meta anual de precios- el registro había sido de 1,54%.

Sin embargo, en los últimos 12 meses cerrados en julio, la inflación fue de 8,03%, el menor registro de los últimos cuatro años móviles.

La suba de los precios de los bienes transables -los que se comercializan con el exterior- ya alcanzó a 6,5%, es decir, el rango máximo oficial fijado para el total de la canasta, mientras que a nivel de los no transables el incremento fue menor: 6,3%.

Si se descompone la canasta del IPC entre bienes y servicios, se observa que el precio de los primeros se incrementó en 6,61%, mientras que el alza en el de los servicios fue 4,26%.

El registró inflacionario de los primeros siete meses del año se dio tanto a nivel de los rubros considerados más volátiles -verduras, carne, combustible, etc-, como también de los que tienen comportamientos más previsibles.

La inflación subyacente- que excluye carnes, tarifas, frutas y verduras- se ubicó en un guarismo nada despreciable en lo que va de 2007, en 5,02% y en el mes fue 0,75%.

El Prosecretario de Presidencia y hermano del presidente, Jorge Vázquez, dijo ayer que el gobierno no permitirá desabastecimientos ni especulaciones con los productos de primera necesidad.

En tanto, un ministro muy cercano a Vázquez, dijo anoche a El País que el mandatario definió que los sectores de menores ingresos «no deben enfrentar problemas para acceder a los productos de primera necesidad» por la suba de precios.

La inflación en los hogares de menores ingresos fue de 1,1% en julio y acumuló un alza en el año de 6,16%. En los 12 meses cerrados a junio el alza en el índice elaborado por el Instituto de Estadísticas de la Facultad de Ciencias Económicas fue de 7,58%.

En julio los alimentos y bebidas crecieron 0,88% y en el año acumulan una suba de 8,29% y de 12.7% anualizado. Lo que más creció en el año después de alimentos fue la enseñanza con una suba de 7,79%.

REACCIÓN. Ayer en el Banco Central el ánimo no era el mejor tras conocer que el alza del IPC había superado su previsión y que deja definitivamente sin chance de cumplir con la meta. Saber cuál será la «tolerancia» del equipo económico al desvío definirá el margen de cuándo se «echa el resto» hasta fin de año.

Lo que está claro es que se acelerarán ciertas medidas para pasar del manejo de medios de pago al de tasas de interés. Eso estuvo ayer en las consideraciones entre los jerarcas, quienes lo anunciarán este mes para aplicarlo en septiembre.

La idea es poner en práctica más instrumentos para hacer más transparente y profundo el mercado de dinero, se adelantó a El País en el Central. «Se ha sido claramente contractivo y eso se refleja en las tasas», se destacó.

El economista de Tea Deloitte, Pablo Rosselli, dijo que sería conveniente ir en esa dirección. Sostuvo que la política monetaria contractiva ha repercutido elevando las tasas de interés pero que todavía «hay señales difíciles de interpretar».

Un funcionario dijo a El País que tener una inflación levemente por encima de la meta sería destacable en un año con una escalada en los precios de commodities y donde se el clima jugó en contra. Destacó que quitando el efecto de la suba de los cigarrillos y de las mutualistas, el dato de julio estaría dentro del 0,4% esperado.

Los funcionarios quieren esperar a que pase el tercer trimestre para evaluar si la tendencia inflacionaria se mantiene alta, antes de poner en discusión la meta para 2008 de entre 4% y 6%. «Son metas exigentes si la tendencia no se revierte», dijo uno de ellos.

Por ahora nadie quiere hablar de cambios de metas tanto para 2007 como de 2008. Se quiere esperar a ver qué pasa con los precios volátiles como el petróleo y las verduras y «cuál es el efecto de la reforma impositiva. «Su impacto no es sólo en julio. Se debe evaluar cómo pega en los meses siguientes», dijo a El País una fuente del Banco Central.