Aumento de tarifas portuarias pone en riesgo competitividad.

El Poder Ejecutivo estudia una suba de las tarifas de muellaje en el puerto de Montevideo a través de un decreto que eleva los topes 400% y permitiría a la Administración Nacional de Puertos (ANP) confeccionar los nuevos precios.
De esta manera, se estaría dando curso a una resolución de la ANP de junio de 2009, mediante la cual se solicitaba la autorización para el incremento.

El decreto elevaría los precios máximos de todos los puestos de atraque, con excepción del muelle Maciel y fluvial (hoy utilizado por la empresa Buquebús).

El precio de muellaje lo paga el buque y se debe calcular por metro de eslora por hora.

Las nuevas tarifas indican que el precio máximo a cobrar por la ANP por ese concepto sea de US$ 0,15 en muelle Maciel y Fluvial y de US$ 2 en los demás atraques.

La noticia de los posibles nuevos topes creó conmoción en el ambiente, ya que tomó por sorpresa la posibilidad de que en los próximos días ya estén fijados por el Poder Ejecutivo.

El aumento que permitirá el decreto será del 400%, lo que incidiría desfavorablemente en la competitividad del puerto de Montevideo en la región y afectaría también a algunos negocios.

La ANP llevó este proceso adelante sin ningún tipo de consulta con el resto de la comunidad portuaria, lo que generó malestar especialmente por entenderse que el riesgo de quedar fuera del mercado es importante.

En el sector privado se entiende que la ANP debe buscar una solución para obtener los recursos necesarios para el desarrollo de infraestructura y están dispuestos a colaborar en este sentido.

Si bien el ente manifiesta que la suba la hizo por unidad de negocio, y que los precios actuales de muellaje no cubren los costos directos e indirectos asociados a los puestos de atraque, los privados sostienen que el mecanismo no es el más indicado para realizar una estructura tarifaria que puede ser muy perjudicial.

En virtud de ello, la reacción no se hizo esperar y en los próximos días se llevará a cabo una reunión para saber cómo van a aplicarse las tarifas.

Los privados están interesados en saber cuál es el cronograma tarifario a seguir, desde cuándo se aplicarán los nuevos precios y en cuánto tiempo se alcanzarán los topes máximos.

Asimismo, indagarán por la forma de aplicarse y si seguirá el diferencial de muelles caros y muelles baratos.

El cambio de tarifa de muellaje significaría un aumento en el costo de alrededor de US$ 10 por contenedor para un buque promedio de los que trabajan en los muelles públicos.

En el caso de los grandes buques chiperos o arroceros, de 250 metros de eslora y con una estadía de siete días, pasarían de pagar US$ 16 mil a US$ 80 mil.

Ese costo, necesariamente sería transferido por las líneas hacia la carga y, por lo tanto, lo terminaría pagando la competitividad del comercio exterior uruguayo.

La comunidad portuaria entiende que más allá de las necesidades de financiar las obras de dragado que la ANP tiene, y en las cuales basa esta propuesta de aumento, la medida impactaría dramáticamente a la competitividad del puerto en momentos en que todos los actores nacionales y regionales están haciendo lo imposible por las tarifas y no perder competitividad.

Por otra parte, se acusa el golpe por la aplicación en forma indiscriminada a quienes son los clientes estructurales y permanentes del puerto (los contenedores) y a los clientes que llegan cuando tienen carga pero no en forma sistemática, como son cruceros, chiperos, graneleros y cargas de proyecto.

De esta manera, semejante incremento en las tarifas parecería oponerse a la idea de que Montevideo se convierta en el puerto hub de la región. La búsqueda de recursos para las arcas de la ANP no empezó con este rubro, sino que esta alternativa surgió luego de una frustrada idea de incrementar las tarifas por concepto de uso de puerto.

Primer intento. Lo primero que se intentó fue incrementar los precios por el uso de puerto.

En noviembre de 2008 el primer intento de la ANP fue proponer una suba por ese concepto, pero la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) entendió que era necesario realizar previamente un estudio de competitividad serio.

El mismo debía asegurar que el puerto de Montevideo no perdiera su posicionamiento en la región ni pusiera en riesgo la carga.

Ese asunto está parado y aún sin resolver.