Aumentos de UTE y Ancap explican alzas de precios

La suba de precios de agosto fue mayor a la esperada por los analistas privados que responden a la encuesta del Banco Central (BCU), los cuales habían pronosticado para el mes pasado un alza del Índice de Precios al Consumo (IPC), de 1%, en mediana.

A su vez, el IPC acumuló en los ocho meses a agosto un incremento de 5,11% y en 12 meses un alza de 7,28%, segundo aumento consecutivo por fuera del techo del rango meta del BCU que es de 7%.

De repetirse el comportamiento de los precios (+2,06%) en el último trimestre de 2008, el equipo económico no cumpliría en 2009 la meta.

Pero el subsecretario de Economía y Finanzas, Andrés Masoller, dijo a El País que el resultado de inflación de agosto fue «el esperado».

«Sabíamos que iba a ser un número relativamente alto debido al ajuste de las tarifas y el boleto, vigentes desde comienzos del mes. Dejando de lado los precios administrados, en el resto de los precios continuó la tendencia gradual a la baja», sostuvo.

rubros. Aproximadamente el 40% del aumento mensual del IPC se explicó por la inflación de uno de los rubros más sensibles para el consumidor: Vivienda (+3,81%). Dicho desempeño estuvo asociado a la suba de la electricidad (+9,4%), supergás (+3,5%), kerosene (+6,3%), en el marco del los ajustes de tarifas dispuestos para recomponer las finanzas de Ancap y UTE.

También incidió el aumento de Alimentos y Bebidas (+1,43%) especialmente de verduras (+4,6%), frutas (+5,1%), y carne (+1,5%). Asimismo, contribuyó Transporte y Comunicaciones con un alza de 1,73%, debido al aumento de combustibles (+6,5%), y del boleto local (+3,4%).

Por el contrario, los rubros Vestimenta y Calzados, y Esparcimiento, Equipos recreativos y Culturales tuvieron deflación el mes pasado, de 1,45% y 1,89%, respectivamente.

La inflación subyacente -que excluye los rubros más volátiles (tarifas, carnes, frutas y verduras)- fue de menor magnitud que el IPC general, y se ubicó en 0,49%. No obstante, en los últimos 12 meses la suba de los precios de los bienes y servicios con comportamientos más estables fue de 9,5%, por encima de la evolución del IPC.

Si se separa a los componentes de la canasta en transables -sujetos a comercio internacional- y no transables, se observó en agosto, que los primeros subieron en promedio 0,49%, mientras que el aumento de los segundos fue bastante superior: 1,64%.

PERSPECTIVA. Con la inflación anual en el techo del rango meta, el gobierno ya no prevé incrementos de tarifas para recomponer finanzas públicas. Masoller sostuvo que «no tenemos previstos nuevos aumentos de tarifas en los próximos meses, a menos que cambie radicalmente la situación en materia de generación eléctrica o que se dispare el precio del crudo».

Es que para cumplir con la meta, en el cuatrimestre septiembre-diciembre la inflación no debería exceder el 1,8% acumulado, lo cual implica que «no hay margen para seguir con aumentos de un punto porcentual por mes como sucedió en junio, julio y agosto», dijo a El País el economista Marcelo Sibille de KPMG, que agregó que en ese sentido «deberían contenerse nuevos ajustes de tarifas».

El hecho de que el último cuatrimestre «es un período de clima templado con inflación relativamente baja por motivos estacionales, sumado a la tendencia a la baja del dólar, nos lleva hoy a pensar que se cumplirá la meta de inflación a diciembre de 2009», sostuvo.

Para todos los economistas consultados, la tendencia a la baja del dólar a nivel internacional así como los precios en el exterior ayudarán a mantener controlada la inflación.

«La evolución que viene registrando tanto el dólar, como los precios internacionales contribuyen a mitigar las presiones inflacionarias principalmente en los rubros de bienes transables», dijo Ramiro Almada, de Oikos.

Estimó que el rango objetivo «se cumplirá y que no habrá mayores sobresaltos en lo que resta del año» incluso pese a que agosto fue el segundo mes en que aumenta el ritmo de crecimiento de los precios.

Para Ramón Pampín, de Pricewaterhouse Coopers, la baja del dólar «da cierta tranquilidad, aunque en su momento el alza del dólar tampoco fue determinante en la evolución de los precios».

Según Pampín, «el escenario inflacionario tiene una decidida menor presión del lado de los commodities» y «un paulatino alivio desde las presiones de demanda interna y una incidencia relativa mayor desde la presión de los salarios».

El hecho de que las presiones inflacionarias estén cediendo es compartido por la economista Florencia Carriquiry, de Deloitte.

Carriquiry afirmó que la inflación subyacente «estuvo en línea con nuestras proyecciones de 0,5% y determinó un significativo descenso en la medición anual, confirmando que las presiones inflacionarias están cediendo apreciablemente».

En ello dijo que incide «la baja del tipo de cambio, que impacta en un descenso importante de la inflación de los bienes comercializables internacionalmente».