Aviso a los navegantes. Economía mundial debe crear 300 millones de empleos en cinco años

La OIT lanzó un Pacto Mundial para el Empleo.

Somavía explicó a los representantes de “los trabajadores y sus familias, a empleadores y empresas, a gobiernos” que muchos “líderes” sociales y políticos del mundo le manifestaron “que el cambio es necesario” para dejar atrás los efectos de la crisis, pero que debe “incluir mayores oportunidades, empleos y protección para los trabajadores, con el tipo de inversiones y crecimiento que permita generar una solución de largo plazo para esta crisis”. En ello consiste, añadió, “nuestro desafío actual, nuestro mandato para el futuro”.

El gobierno uruguayo estuvo representado por el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Eduardo Bonomi, y por Jorge Bruni, ahora ex subsecretario de la cartera.

También concurrieron la empresaria y dirigente de la Cámara de la Industria de la Alimentación, Elvira Domínguez, en su calidad de representante del sector privado en el Directorio del Banco de Previsión Social, y el representante de los trabajadores activos en la cúpula del organismo, Ariel Ferrari.

La delegatura efectiva de las asociaciones empresariales fue ejercida, como en los años precedentes, por el asesor letrado de la Cámara de Comercio, Juan Mailhos, y por el vicepresidente de la Comisión de Relaciones Sociolaborales de la Cámara de Industrias, Andrés Fostik. Estuvieron acompañados por el también directivo industrial Pelayo Scremini.

Los delegados del movimiento sindical fueron el dirigente portuario Juan Castillo, coordinador del Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT; el dirigente del sector lácteo Carlos Cachón, secretario de Formación de la organización; y el abogado Mario Pomata, integrante de la Sala de Abogados de la central.

Según las previsiones de la OIT transmitidas por Somavía, la actual crisis mundial del empleo, provocada por la crisis económicofinanciera que explotó en Estados Unidos en setiembre de 2008, podría extenderse por entre seis y ocho años, incluso si la economía global comienza a recuperarse rápidamente.

El ejecutivo, de origen chileno, recordó que debe preverse la incorporación anual de 45 millones de nuevos asalariados, mayoritariamente jóvenes, a los mercados laborales del mundo.

En virtud de ello, explicó, la economía real tiene que generar, por lo menos, 300 millones de nuevos puestos de trabajo durante los siguientes cinco años, que apenas alcanzarían para sostener los niveles de empleo previos a la caída global.

Frente común En ese contexto, la Conferencia estableció un Pacto Mundial para el Empleo orientado a la adopción de medidas, diferentes según las situaciones particulares de cada Estado o región, para mantener a los ciudadanos en sus puestos de trabajo, respaldar a las empresas y generar nuevas fuentes laborales, incentivando al mismo tiempo el desarrollo de mecanismos de protección social.

Además, y frente a los factores que originaron la crisis económica global, el pacto demanda “la construcción de un marco regulador y de control del sector financiero más fuerte y más coherente al nivel mundial, de manera que dicho sector sirva a la economía real, promueva las empresas sostenibles y el trabajo decente y asegure una mejor protección de los ahorros y las pensiones de las personas”.

Junto a ello, solicita “la promoción de un comercio y unos mercados eficientes y bien regulados que redunden en beneficio de todos”, evitando el proteccionismo, y plantea la perentoriedad de avanzar hacia una economía con menos consumo de carbono.

En cuanto a las respuestas económicas en los niveles locales, propone analizar políticas públicas de inversión en infraestructura, planes de empleo, ampliación de la cobertura de seguridad social y generalización de los salarios mínimos. Señala que la aplicación de estas opciones puede disminuir la pobreza, incrementar la demanda y contribuir a la estabilidad económica. Son acciones similares a otras dispuestas por el gobierno uruguayo.