Bachelet trae arancel cero y asociación estratégica

Apenas bajó del avión, la presidenta chilena hizo una breve escala en el Hotel Radisson, para luego, vestida con un impecable tapado negro, trasladarse a pie hasta el bar Fun Fun, donde la esperaba un suculento menú.

Rodeada de una comitiva cercana a 40 personas, Bachelet disfrutó de mini provoletas, picada de carnes, chorizos, morcillas, ensalada y, de postre, brochette de frutas con chocolate. Obviamente probó la clásica “uvita” y cantó, a coro con sus acompañantes, el tango Volver.

Afuera, sólo la esperaba la seguridad del presidente Tabaré Vázquez, una emergencia móvil y unos 30 policías que custodiaron la zona, además de un uruguayo que pretendía sacarse una foto con ella.

En su visita de Estado, la presidenta firmará con Vázquez un acuerdo de desgravación arancelaria total, en el que quedarán por fuera “excepciones que son mundiales, como el trigo y el azúcar”, dijo el embajador Carlos Pita a El Espectador. Los demás rubros de bienes estarán en un régimen de libre comercio total a partir de este fin de año.

Además, ambos presidentes firmarán un acuerdo de “asociación estratégica”, que profundizará las relaciones bilaterales al punto de que los gobiernos tengan consultas políticas permanentes, además de la toma de decisiones conjuntas en asuntos políticos que involucren a los dos países.

Esta “asociación estratégica” no es ajena a la relación de amistad que une a Vázquez y Bachelet por fuertes coincidencias en distintos aspectos de sus vidas, como la profesión de médico de ambos y su condición de socialistas.