Baja de precios: algo más que un mero desafío para el BCU

Para poner freno a la suba de precios, el presidente del Banco Central (BCU), Walter Cancela, anunció esta semana la aplicación de nuevos instrumentos de política monetaria.
La pretensión de la autoridad monetaria no es otra que reforzar la política contractiva,aplicada desde abril.

A través de esta herramienta, el BCU buscó restringir la cantidad de dinero como forma de contener el alza de los precios.

El Banco Central puede manejar la cantidad de dinero en circulación, ya sea incrementándola o disminuyéndola.

De esa manera, un aumento de la cantidad de dinero en circulación incentivará una mayor demanda por bienes y servicios, lo que a su vez provoca un incremento en la producción.

Pero, al mismo tiempo, ese crecimiento de la masa de dinero es lo que ocasiona un incremento en el nivel general de precios.

En cambio, cuando el BCU utiliza instrumentos para restringir la cantidad de dinero, éste se vuelve escaso. Esto hace que los consumidores disminuyan su capacidad de compra porque tienen menos dinero y entonces la inflación se va reduciendo, según establecen distintas teorías.

Al aplicar una política contractiva, el BCU busca reducir la oferta de dinero, ya sea mediante operaciones de mercado o limitando el crédito; entonces, el costo del dinero aumenta porque se vuelve escaso y como el precio del dinero es la tasa de interés, ésta se eleva.

El incremento en el costo del dinero se traducirá entonces en una reducción del consumo, principalmente de bienes durables y de otros gastos, factores que determinan la reducción de la demanda, y consecuentemente la caída del nivel de precios.


Instrumentos. El BCU tiene una estrategia basada en el manejo de agregados monetarios, es decir administra la cantidad de dinero en circulación.

Para poder lograr el manejo de los agregados monetarios, el BCU dispone de instrumentos que utiliza a fin de conseguir sus metas.

Fue en ese marco que el BCU anunció que pasará de un manejo de la masa de dinero a la tasa de interés. Eso quiere decir que regulará la cantidad de dinero en circulación a través de subas o bajas de las tasas de interés.

De esa manera, si se decide subir las tasas, las personas encontrarán más atractivo depositar su dinero en un banco. Pero de esa forma se restringe la cantidad de dinero por esa vía, porque se saca pesos del mercado.

La política contractiva se vale de varios instrumentos para controlar el alza de precios: uno de ellos es la licitación de certificados de depósitos a 1 y 29 días de plazo, según informó Cancela.

Eso también permite extraer dinero del mercado pues se transan esos papeles y -como contrapartida- se toma el dinero del público para reducir la liquidez y contribuir por esa vía a la baja de los precios. Ese instrumento no es el único: las licitaciones de Letras de Regulación Monetaria -un recurso que no es nuevo-, también sacan dinero del mercado.

Pero Cancela también anunció el cambio en el cálculo de encajes (reservas de dinero que los bancos deben mantener en forma obligatoria en el BCU) sobre la base de “promedios mensuales diferidos”.

El economista Rúben Tansini, ex director del Comité Ejecutivo para la Reforma del Estado (Cepre), explicó a El Observador que esta medida implica que el respaldo que los bancos tienen que tener en el BCU para garantizar los préstamos que otorgan pasa de estar regido por un promedio diario a uno mensual para que esos depósitos sean más estables.

De esa manera, los bancos deben contemplar más variaciones de sus depósitos, lo que obliga a las instituciones a prestar menos dinero porque se debe atender a un monto mayor de “reaseguro” en el BCU. Además, como esto resta a los bancos capacidad de prestar –y de esa forma el dinero se vuelve escaso– sube la tasa de interés.

Además se impondrá la “liquidación diferida” de las operaciones de cambio entre bancos. Esta medida apunta a que la compra de divisas se liquide en el futuro; es decir, si los bancos compran dólares hoy, no los recibirán en el momento, sino dos días después.

Pero como el banco vendedor de dólares toma los pesos a cambio, también es una forma de reducir la cantidad de dinero en circulación.