Baja demanda por campos pero precios se mantienen Dato los inversores argentinos «estàn cautos y retraìdos»

PABLO ANTÚNEZ

Una disminución en la demanda se está dando en el mercado de compra venta de campos, debido a la menor presencia de productores e inversionistas argentinos interesados en adquirir tierras. Pese al parate, los precios no ajustan a la baja.
Parece que la fiebre por adquirir campos en Uruguay ya pasó o al menos aflojó un poco.
En Argentina «los interesados están cautos y retraídos. Saben que invertir en Uruguay les da mayor tranquilidad, pero las restricciones para hacerlo desde su país de origen se lo impiden. Estas personas fueron las que empujaron el crecimiento agropecuario del país a través de la adquisición y arrendamiento de campos con fines productivos, especialmente en el litoral», indicó el operador Romualdo Rodríguez.
Este empresario afirmó que los negocios que se cierran son escasos y no hacen al mercado. A su vez la oferta es muy poca, sobre todo en predios ubicados en zonas de alta fertilidad.
Rodríguez opinó que la inversión en campos «es un muy buen negocio ya que más allá de que la rentabilidad no es alta, la seguridad que brinda es muy importante».
Esa seguridad que brinda el recurso tierras, a su vez, es un activo muy solicitado hoy en día, en un contexto en donde los inversionistas buscan dónde colocar su capital, ya que «Uruguay es un país muy serio y más allá de quien esté en el gobierno, ha respetado las reglas de juego impuestas», sostuvo el operador.
Por su parte, el operador Daniel Dutra coincidió en cuanto a que la falta de inversores argentinos está paralizando el mercado y que hoy el mayor interés «pasa por la presencia de interesados de origen europeo y estadounidense», además de negocios puntuales entre ciudadanos uruguayos. «La fiebre de campos ya pasó. Además la oferta sigue siendo reducida y por tanto, los negocios son muy pocos», afirmó.
CUIDADO.
A la caída en la demanda hay que sumar la poca intención de venta de los actuales propietarios de las tierras. «La mayoría de los campos que se venden pasan por sucesiones o porque por una u otra razón, los dueños de los mismos se ven obligados a desprenderse de ellos. Es difícil que tanto quienes usan los campos para arrendarlos como para trabajarlos, deseen desprenderse de ellos», explicó el operador Jorge Muñoz.
Las concreciones de negocios se dan en valores que giran en torno a los US$ 10.000 por hectárea para campos agrícolas de punta: de US$ 5.000 a US$ 7.000 para campos mixtos y hasta US$ 5.000 para ganaderos. En caso de campos forestales, el promedio es de US$ 2.500 por hectárea, informó Muñoz.
A modo de referencia días atrás el Instituto Nacional de Colonización (INC) anunció, en el marco de una iniciativa por la cual la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL) ingresaría al mismo en carácter de Colono, la compra de 450 hectáreas aptas para lechería a un valor de US$ 5.450 por hectárea.
La imposibilidad de que muchos productores -especialmente los uruguayos- no puedan acceder a comprar más tierra para trabajar, está llevando a que se tienda a intensificar.
«Se está yendo cada vez más hacia la tecnificación en el sector agropecuario», sostienen los operadores consultados. En el campo se invierte más en maquinaria y en otras herramientas o alternativas para lograr mayor cantidad de materia prima por hectárea. Se aplica mayor tecnología para incrementar la productividad por hectárea en todos los rubros.
Un ejemplo claro de ello es la lechería que incrementó sensiblemente los litros de leche obtenidos con el mismo número de hectáreas, en tierras con menor productividad, pero encima con la misma cantidad de vacas en ordeñe. Hoy es un sector que precisa más tierras.
Refugio: Inversores siguen mirando compra de tierras como una alternativa muy segura.

Fuente: EL PAIS ECONOMIA / RURALES 25/09/2012 Página 6