Bajarán cinco puntos de IVA a quienes paguen con tarjeta

POR G. MALVASIO Y A. NOGUEIRA DE LA REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR

La tarjeta va camino a transformarse en una poderosa arma recaudadora y un instrumento implacable en formalización de la economía. La comisión de Hacienda del Senado retoma hoy un proyecto que, más allá de detalles, cuenta con un fuerte consenso político y con el apoyo de los sectores empresariales vinculados al tema y que redundará en una baja del IVA a los consumidores.
En principio la intención –y el gancho– es que quienes paguen con tarjeta de crédito o de débito en los comercios gastronómicos tengan un descuento de 5 puntos del IVA, pero la intención oficial es ampliar este beneficio a otros sectores que suelen “evitar” la facturación porque los clientes pagan al contado. Esto incluye, por ejemplo, tintorerías, estaciones de servicio, ferreterías y pinturerías, peluquerías, parkings, entre otros.

La clave del procedimiento es que los emisores de tarjetas se transforman en agentes de retención del IVA y las mismas empresas cargan luego en la cuenta del consumidor el crédito del IVA devuelto en premio. El procedimiento del pago con tarjeta obliga a los comercios a una facturación formal, so pena de quedar expuestos a los temibles cruzamientos de datos que realiza la Dirección General Impositiva (DGI).

Hoy la comisión de Hacienda de la cámara alta retomará junto a representantes del Ministerio de Economía, un aditivo inicialmente impulsado por el senador Alejandro Atchugarry por el cual se faculta al Poder Ejecutivo a bajar el IVA hasta cinco puntos “para las prestaciones de servicios de gastronomía que sean abonadas mediante la utilización de tarjetas de crédito, de débito u otras modalidades que aseguren la percepción de los tributos”. Los comercios “facturarán y liquidarán el tributo a la tasa general vigente sin abatimiento, y tendrán derecho a un crédito fiscal por el monto que surja de aplicar la rebaja de la alícuota al total de la operación excluido el Impuesto al Valor Agregado”. El beneficio al consumidor “se materializará mediante un descuento en la liquidación que les realicen las entidades emisoras” por el monto del crédito antes mencionado.

La norma en consideración establece asimismo que el Poder Ejecutivo “podrá ampliar a otros sectores” este sistema “en la medida que no se reduzcan los niveles de recaudación al incrementar su grado de formalización”.


Apoyo político. El senador socialista Manuel Núñez (EP-FA) manifestó su posición favorable al proyecto, por considerar que el IVA que se propone bajar “es muy alto y por lo tanto la evasión también es alta”.

También cree que debe dejarse abierto el mecanismo para otros sectores de actividad “como garantía de formalización”.

Por su parte, el senador nacionalista Luis Alberto Heber también apoya la iniciativa, aunque cree que debería generalizarse

“Se trata de una buena manera de generar una regularización del sector comercial y control impositivo”, dijo a El Observador. “No entiendo la actitud timorata de hacerlo en primera instancia sólo para la gastronomía. Si el gobierno cree que es bueno que lo proponga para todo”, apuntó.

Para el legislador esta es una forma de llevar a que “todo el mundo pague” ya que un descuento de 5 puntos del IVA resultará “muy atractivo” al consumidor.