Bajo desempleo dificulta la contratación de personal

Una tasa de desempleo por debajo de los mínimos históricos representa un importante desafío para las empresas que buscan incorporar personal, más aun cuando la demanda apunta a trabajadores calificados en aquellas ramas más solicitadas por el mercado. A los sectores tecnológicos –desde hace años con desocupación cero– se suman los cargos administrativos, de mantenimiento y ventas como los nuevos retos para la expansión de las empresas.
Cuando la oferta de trabajadores escasea, los avisos de selección de personal a través de la prensa pierden sentido y la creatividad de los especialistas en recursos humanos se pone en juego. La búsqueda de personal dentro de la competencia, la capacitación por cuenta de la empresa y el incentivo para atraer uruguayos radicados en el exterior son algunas de las tendencias que cobran fuerza en el mercado local.

“Una situación de bajo desempleo genera dificultades tanto para el reclutamiento como para la retención del personal”, dijo a El Observador el gerente de servicios profesionales de Manpower, Neker de la Llana. Según señaló, reclutar perfiles técnicos, administrativos y orientados a las tecnologías de la información “es sistemáticamente más complejo”.

En la competencia. Según un estudio realizado por la consultora Advice, las cinco empresas de recursos humanos más importantes del mercado local publicaron en diciembre 10% menos avisos que en igual período de 2008. Sin embargo, las distintas consultoras coinciden en que durante el último mes del año las solicitudes de reclutamiento de personal aumentaron notablemente.

“Cada vez más, la incorporación de personal no se hace a través del diario sino a través de búsquedas dirigidas”, explicó Federico Muttoni, gerente de Advice. Según señaló, con 40% menos publicaciones la empresa incrementó 20% los procesos de reclutamiento y 25% las evaluaciones de personal, durante el cuarto trimestre de 2009. “Las empresas empiezan a mirar a los competidores en el rubro y salen a buscar gente que ya esté jugando para otro”, agregó.

Pero conseguir que un trabajador cambie de trabajo no es un asunto sencillo. Según los expertos del departamento de consultoría en gestión humana de PricewaterhouseCoopers, Rossario Grosso, Pablo Shinca y Cecilia Rodríguez, “el plus económico” que puedan ofrecer las empresas al trabajador activo “es fundamental”, pero también lo son “las mejores oportunidades de crecimiento profesional”. “Hay cierta comodidad” y eso dificulta a las empresas “contratar gente que está trabajando para otro lado”.

Al mismo tiempo, la crisis financiera internacional generó un cambio en la cultura de los trabajadores uruguayos. Según Muttoni, muchos trabajadores que antes del colapso mundial tomaron decisiones de cambio de trabajo por factores económicos “descubrieron que la compañía que les ofrecía seguridad no se las podía dar”. Grandes empresas multinacionales de renombre cerraron sus puertas o recortaron operaciones. “Eso hizo que la gente sea más cautelosa a la hora de tomar la decisión”, afirmó.

Inmigrantes. A la salida de un evento en la Dirección General Impositiva (DGI), el ministro de Economía, Álvaro García, dijo a la prensa que “llegando a estos niveles de desempleo y con el país creciendo, se van a necesitar políticas focalizadas en términos de empleo por la necesidad de seguir incorporando mano de obra más calificada”. Y agregó: “Algunos compatriotas en el exterior van a tener oportunidades de retorno”.

Muttoni, por su parte, señaló que “hay empresas que ya están pensando en una suerte de operación retorno para uruguayos que están en España y Miami, que tienen interés en volver”.

La capacitación en la propia empresa es también una posibilidad, aunque no la más extendida. Según señaló De la Llana, “las compañías de nuestro mercado están comenzando a desarrollar muy incipientemente programas de desarrollo de carrera” pero “recién están haciendo sus primeras armas”.