Bajo presión de las potencias, Irán anuncia el fin de la diplomacia

Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU –Estados Unidos, Francia, Reino Unido, China y Rusia–, más Alemania, apretaron las tuercas de su presión sobre Irán al acordar en Londres que presentarán el jueves ante este órgano el dossier que detalla las investigaciones nucleares persas, aunque dejan la puerta abierta para llegar a una solución negociada antes de marzo. Estados Unidos, Israel y algunos países europeos temen que el programa de enriquecimiento de uranio de Irán oculte fines militares, por lo que impulsan que el caso iraní llegue al Consejo de Seguridad de la ONU, órgano con poderes para dictar sanciones. Por su parte, para el canciller iraní Manuchehr Mottaki, el envío del caso al Consejo de Seguridad implica que el sábado su país cese la “cooperación voluntaria” con la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA). Para el encargado de las negociaciones del tema nueclear Ali Lariyani, es “el fin de la diplomacia”.

Irán confirmó que enriquece uranio desde que se reanudaron las investigaciones nucleares el 10 de enero, anunció ayer por la noche la AIEA, añadiendo que sus inspectores vieron documentos donde se detalla la fabricación de componentes de armas nucleares. Esos folios –que afirman haber visto los inspectores de la AIEA y permitirían fabricar armas–, son lo verdaderamente clave del informe de la agencia, puesto que todos los países firmantes del Tratado de No Proliferación (TNP) nuclear –entre ellos Irán– están autorizados a enriquecer uranio con fines pacíficos. A Irán se lo prohibieron ya que sus buenas intenciones nunca pudieron probarse en forma satisfactoria para los países occidentales.

Impulsados por Estados Unidos, Israel y países europeos, los miembros del Consejo de Seguridad insisten en que Irán desarrolla armas nucleares en forma solapada, mientras los persas afirman que enriquecen uranio con fines civiles, es decir, para producir el combustible de plantas nucleares de generación eléctrica.

Irán encabeza el “eje del mal” de Estados Unidos –que también integran Corea del Norte, Bielorrusia, Birmania, Zimbabwe y Cuba–, y es acusado por el gobierno de Bush de ser el “principal patrocinador del terrorismo”, según recordó el portal del diario español El Mundo.

Adiós cooperación. “Si el dossier es enviado al Consejo de Seguridad, Irán cesará su cooperación voluntaria” con la AIEA. Esta cooperación implica el sometimiento de sus plantas a visitas sorpresivas de la AIEA. Por una ley promulgada en el Parlamento iraní, si el legajo del programa nuclear entra a la ONU, estas cláusulas del TNP dejarían de aplicarse.

Contrarreloj. El compromiso entre EEUU y los europeos por un lado –que deseaban mostrar cuanto antes una clara respuesta a Teherán–, y China y Rusia por otro –países partidarios de concederle más tiempo– las cinco potencias acordaron remitir al Consejo la cuestión iraní, pero abogaron para que éste espere hasta marzo para abordarla. La decisión da tiempo al gobierno de los ayatolá para dar un paso atrás o para pactar con

Moscú el enriquecimiento en territorio ruso. (En base a AFP, AP y EFE)