Bajo tensión, comienza Cumbre G-8

Como si la polémica por el escudo antimisiles estadounidense no fuera suficiente, ayer el presidente de EEUU, George Bush, criticó severamente el estado de la democracia en Rusia al tiempo que le recordó a su par, Vladimir Putin, que la guerra fría había terminado. Las críticas surgieron en vísperas de la cumbre del G-8 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón y Rusia) en la que participarán los líderes de los países más industrializados del mundo. Bush y Putin incluidos.
Ayer los anfitriones alemanes se declararon listos para la cumbre, confiados en que el polémico plan de EEUU para establecer un escudo antimisiles en Polonia y República Checa, no ensombrecerá la reunión, cuya agenda formal tiene como temas principales el combate al cambio climático, la ayuda a África, los programas nucleares de Irán y Corea del Norte, la lucha contra el terrorismo, y la Ronda de Doha sobre comercio internacional.

La cumbre del G-8 se desarrollará a partir de hoy y hasta el viernes en medio de fuertes medidas de seguridad para proteger a Heiligendamm (ver infografía), este poblado ubicado en la costa del Mar Báltico, y en cuyas cercanías ya se han desarrollado varias protestas, algunas de ellas de manera violenta.


La democracia según Bush. “En Rusia se ha provocado el descarrilamiento de las reformas que prometían dar el poder al pueblo, con preocupantes consecuencias para la evolución democrática”, declaró Bush en un discurso en la capital de la República Checa.

El presidente estadounidense también criticó la democracia en China, al afirmar que Pekín se resistía a una apertura política. “Los dirigentes chinos creen que pueden continuar abriendo la economía de su país sin abrir también su sistema político”, declaró el mandatario.

La respuesta rusa no se hizo esperar. El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, afirmó en Alemania que Rusia es un país democrático que comparte los “valores europeos y mundiales comunes”. “No podemos estar de acuerdo con las declaraciones, con respecto al hecho de que las reformas democráticas han descarrilado”, agregó.

Bush arribó ayer a Alemania, donde hoy se reunirá con la canciller Ángela Merkel. El mandatario fue recibido por varios cientos de manifestantes que se concentraron de forma pacífica en una carretera próxima a las pistas del aeropuerto para protestar contra Bush.

La protesta de ayer fue una más de las que precedieron a la Cumbre del G-8.

Las autoridades alemanas temen que estallen actos violentos, tras los enfrentamientos del sábado entre grupos extremistas y policías, que se saldaron con 1.000 heridos. (AFP, AP y EFE)