Banco Central retomó manejo de tasas para controlar la inflación.

El Banco Central (BCU) decidió ayer profundizar las medidas monetarias contractivas para hacer frente al incremento de los precios registrado por la economía local en el último año y las perspectivas inflacionarias en los primeros meses de 2009.
Frente a un crecimiento de 9,19% del nivel de precios en 2008, la autoridad monetaria retomó la fijación de una tasa de interés de referencia como mecanismo de control inflacionario. Al mismo tiempo, se dispuso a elevar ese guarismo de 7,75% –valor previo a su flexibilización– a 10%, como señal de preocupación del gobierno frente a la evolución de los precios.

Según dijo en conferencia de prensa el presidente del BCU, Mario Bergara, “el hecho de retomar el régimen implica el diagnóstico de que muchas turbulencias se han calmado y que hay procesos que básicamente han culminado”, como el pasaje de pesos a dólares de los agentes de la economía.

El agravamiento de la crisis internacional y la volatilidad de los mercados internacionales obligó a la autoridad monetaria a flexibilizar la Tasa de Política Monetaria (TPM) a mediados de octubre, y atender las necesidades de liquidez de los bancos locales.

Sin embargo, la mayor estabilidad –tanto en el mercado local como a nivel internacional– registrada en las últimas semanas, permitió al BCU retornar al instrumento adoptado por la institución en setiembre de 2007 para señalar el rumbo de la política monetaria. De esta manera, “se le acabaron las vacaciones a la tasa de interés”, ironizó Bergara.

Contra la corriente. En momentos en que el mundo desarrollado reduce sus tasas de interés de referencia a mínimos históricos –llegando en el caso de Estados Unidos a niveles cercanos a cero–, la autoridad monetaria local decidió avanzar en la senda contraria. Según el presidente del BCU, esto se debe a que “partimos de puntos bien diferentes” con respecto a esos países, en los cuales las proyecciones arrojan tasas de crecimiento cercanas a cero en los próximos meses.

En Uruguay, en cambio, “seguimos viendo señales de una demanda doméstica firme”, de acuerdo al jerarca. Por tanto, “la inflación en los niveles actuales tiene que constituir una preocupación central para las autoridades económicas”, enfatizó Bergara.

En ese sentido destacó que “las respuestas tanto monetarias como fiscales tienen que dar una señal inequívoca de compromiso en materia de lucha antiinflacionaria”.

Al mismo tiempo, descartó un efecto significativo de la medida sobre los créditos concedidos a empresas y particulares por las instituciones financieras locales, debido a que “la suba de tasas ya fue asumida por el mercado” financiero local, aseguró.