Banco Mundial recomendó las reformas para crecer

Uruguay debe concentrar sus esfuerzos en esta etapa en consolidar la mejoría fiscal, incrementar la confianza de consumidores e inversores, aplicar un régimen de cambio flexible que favorezca a los exportadores y reforzar su seguridad social antes de pasar a otras fases del ciclo económico que le permitan acceder a un crecimiento sostenido, a través del incremento de la competencia y la adopción de reformas en el sistema educativo y la administración pública. Así lo recomendó un trabajo elaborado por el Banco Mundial (BM) llamado «Uruguay, fuentes de crecimiento», que fue presentado ayer en el Banco Central (BCU) por su autor, Daniel Oks, que se desempeña como economista jefe del organismo para Uruguay y Chile.

Oks pidió una aceleración de las reformas en Uruguay, un rol más activo del sector privado en su diseño y que se desmonten regulaciones para que las pequeñas y medianas empresas desarrollen su potencial para generar empleo.

Los fundamentos fiscales débiles, las fallas en las normas bancarias de disciplina y control, los problemas derivados de la inestabilidad de los países vecinos, la excesiva regulación que debilita la competencia, el alto costo de la infraestructura y una cierta rigidez del mercado laboral, son las principales fragilidades que identifica el estudio.

«El Mercosur, si bien tuvo aspectos muy positivos, no es un bloque que ha avanzado mucho con la política de apertura con el resto del mundo y al mismo tiempo ha habido acciones unilaterales de los países grandes que perjudicaron a Uruguay también», señaló Oks.

A su juicio, la magnitud de la crisis del año pasado «es indicativa de la magnitud de las vulnerabilidades y de la necesidad de actuar sobre ellas».

CREDITO. De todas formas, opinó que «hay que dar gran crédito a Uruguay» por la forma en que reestructuró el sector bancario y manejó el canje de deuda pública, todo lo cual genera «condiciones sustancialmente diferentes para el crecimiento a mediano y largo plazo» a las existentes en Argentina.

Las reformas se hacen imperiosas para acelerar el ritmo de crecimiento del Producto Interno Bruto per cápita cuya duplicación en Uruguay al ritmo actual insumiría 70 años cuando, en contraposición, en Chile podría obtenerse en 15 años ese objetivo, advirtió.

Los autores del trabajo creen que se debe reducir la vulnerabilidad a lo que llaman «intervalos proteccionistas del Mercosur» y a la inestabilidad cambiaria, fortalecer la competencia en materia de infraestructura, profundizar los mercados de capitales y mejorar la eficiencia de los gastos del Estado en salud, educación y jubilaciones.

CONSENSO. «A pesar de que se necesitará tiempo para arribar a un consenso sobre el diseño e implantación de muchas de estas políticas y reformas (en algunos casos de 2 a 3 años), el avance en el debate y los anuncios creíbles pueden ofrecer señales valiosas que podrían incrementar simultáneamente la cohesión social y destrabar la inversión», dice el trabajo.

El trabajo del Banco Mundial también enfatiza en las políticas de innovación para mejorar el desarrollo y la aplicación de tecnología para mejorar las posibilidades de sectores prometedores como el software, la agricultura y el turismo.