Bancos de EE.UU. han comenzado a ‘curarse’

Los bancos estadounidenses, de acuerdo a datos brindados por el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, en el Comité de Bancos del Senado, han mejorado su situación luego del test de resistencia y recaudaron alrededor de 48.000 millones de dólares para avanzar en la recapitalización exigida por las autoridades a 10 de las 19 entidades testeadas. La cifra conseguida por los bancos llega a 56.000 millones de dólares si se incluye a aquellos que no están en tan mala situación.

Bank of America Corp. pudo recaudar, en menos de dos semanas, 13.470 millones de dólares gracias a la venta de 1.250 millones de acciones, cantidad que representa más de la mitad de la recapitalización total ordenada por el Departamento del Tesoro. Por otra parte Goldman Sachs, JPMorgan Chase y Morgan Stanley solicitaron al Departamento del Tesoro y la Fed autorización para devolver cuanto antes el efectivo inyectado del fondo de estabilidad financiera, en total unos 45.000 millones de dólares.

Geithner dijo que el sistema financiero de EE.UU. “comenzaba a sanarse” tras un período de trauma, y estimó que aún quedan 123.700 millones de dólares del fondo de rescate financiero aprobado por el Congreso en octubre. El secretario del Tesoro anunció que las primeras compras de activos invendibles de bancos estadounidenses por parte de fondos de inversión que asocian al Estado con actores privados deberían comenzar en seis semanas.

El presidente Barack Obama también se mostró optimista en la primera reunión de la Junta Consultiva de Recuperación Económica realizada ayer en la Casa Blanca. Con gesto distendido, Obama anunció que “la situación económica de los Estados Unidos se está estabilizando, retornando a la normalidad”, aunque hizo un llamado de atención por “el creciente desempleo “.

Pero el banco central estadounidense, que prevé un alto desempleo que dure hasta 2011, alertó ayer que la contracción de la economía estadounidense será más severa de lo esperado y la reanudación de la actividad será frágil. El PIB de la primera economía mundial caería entre 1,3 y 2,0% en 2009, antes de crecer de 2,0 a 3,0% en 2010 y 3,5 a 4,8% en 2011, según las perspectivas del Comité de política monetaria de la Fed (FOMC). Si esta previsión se cumple, la caída anual del PIB sería la mayor jamás registrada en Estados Unidos desde 1946.

Respecto a la inflación, la reserva Federal estima que estará comprendida entre 0,6% y 0,9% este año, y precisó que la reducida actividad debería mantener un alza de los precios todavía inferior a su objetivo hasta 2011. La tasa de desempleo, actualmente en 8,9%, su nivel más alto en 25 años, podría alcanzar 9,6% en 2009 y 8,5% en 2011, superando el objetivo a largo plazo de la Fed, estimado antes entre 4,8 y 5,0%.

Estas previsiones abatieron el entusiasmo que reinaba en las últimas semanas en Wall Street: el Dow Jones perdió 0,62% y el Nasdaq 0,39%. Según la Fed, los miembros del FOMC notaron señales de desaceleración de la recesión desde abril, luego de tres meses consecutivos de descenso del PIB, previendo “una recuperación gradual”, ya que “las fuerzas desfavorables que afectan a la economía son susceptibles de aflojar su presión solamente en forma lenta”, advierte la Reserva Federal. Las nuevas previsiones de la Fed están a tono con el diagnóstico formulado a comienzos del mes por su presidente Ben Bernanke.

De manera general, “la mayoría” de los miembros del FOMC estima que la economía no alcanzará sus objetivos de crecimiento, desempleo e inflación a largo plazo, antes de cinco o seis años. Las nuevas previsiones de la Fed son menos favorables que la estimación de la Casa Blanca para el presupuesto del Estado, y dejan temer que el agujero presupuestario sea finalmente peor que el déficit abismal de unos 1,84 billones de dólares previsto para el ejercicio 2008-2009.