Bancos descartan uso de notas hipotecarias para fondearse.

Los altos niveles de liquidez de los bancos locales les permitirán a las instituciones ampliar su oferta de préstamos y atender la creciente demanda, prescindiendo de las notas de crédito hipotecarias como instrumento de fondeo a largo plazo. Al mismo tiempo, los agentes aguardan la definición del plan quinquenal del Ministerio de Vivienda, en el que se determinará si el gobierno asignará recursos para instrumentar el seguro de crédito hipotecario, una herramienta que les permitirá extender sus servicios a sectores de menor poder adquisitivo.

A pesar de que los bancos detectaron un incremento en la demanda de préstamos, no harán uso de las notas de crédito hipotecarias (NCH), cuya emisión fue habilitada por ley en setiembre del año pasado, según revelan las consultas realizadas por El Observador entre responsables de bancos públicos y privados a nivel local.

Según están definidas por la ley 18.574, las notas son títulos valores emitidos por bancos con respaldo en un conjunto de créditos con destino a la adquisición, construcción, refacción o ampliación de viviendas.

«El banco no usó las notas hipotecarias porque tiene liquidez y da préstamos con fondos propios», informaron fuentes del Banco Hipotecario del Uruguay (BHU). Similares fundamentos se observan en los bancos privados de mayor tamaño en plaza.

Santander percibió que la demanda de préstamos hipotecarios en el primer cuatrimestre del año fue 42% superior a igual lapso del año pasado en términos absolutos, según indicó el director Francisco Bello, quien espera que los próximos meses muestren una expansión aun mayor. Sin embargo, indicó que el banco no hizo uso de las NCH, «dado que su base de depósitos y su capital le han permitido financiar adecuadamente la demanda de créditos hipotecarios existente en los plazos requeridos por los clientes».

De forma similar se pronunciaron las fuentes consultadas de banco Itaú. «Nuestro posicionamiento no ha requerido hacer ningún uso (de las notas)», dijo Ignacio Arechavaleta, gerente de Banca Persona.

En tanto, el Banco Comercial percibió «un flujo muy importante de solicitudes en lo que va de este año», que creció cerca de 20%, según informó su gerente de banca minorista, Marcelo Porteiro. El banco tampoco hará uso de las NCH, debido a que ya dispone de líneas de crédito a largo plazo para fondearse. Para Porteiro, la colocación de un mayor volumen de préstamos no depende de las notas sino de que se instrumente el seguro de crédito hipotecario. «Los bancos no han dejado de prestar por falta de liquidez o por falta de líneas, sino por no poder llegar los segmentos que quisieran», sostuvo.

Seguro. El diseño de un seguro de crédito hipotecario con el objetivo de cubrir el riesgo adicional que resulta de otorgar créditos por más de 70% del valor de una vivienda, fue presentado en octubre por el gobierno pasado. Los agentes del mercado calificaron como «muy positivo» el instrumento, de cara a poder brindar préstamos a clientes con menor ahorro previo, pero su instrumentación aún no se concretó.

El presidente de la Agencia Nacional de Vivienda, Carlos Mendive, dijo a El Observador que está «muy avanzado» el diseño, pero aún falta recibir el mandato político de impulsar esos instrumentos. «Siendo la vivienda una de las prioridades del actual gobierno, el Ministerio está elaborando el plan quinquenal donde va a definir los recursos que están destinados a las demandas habitacionales», explicó.

También está pendiente la aprobación de un fondo de garantía para desarrollos inmobiliarios, que se propone incentivar el financiamiento a empresas que invierten en vivienda social. Mendive sostuvo que luego de aprobado el plan se definirá si los fondos para instrumentar estos mecanismos se liberarán en el corto plazo.