Bancos dicen que los altos costos acotan su negocio

Mientras lidian con las restricciones de las regulaciones ya existentes los bancos ven cómo se suman nuevos requerimientos que alimentan aún más los costos del negocio.

Ayer la gremial que agrupa a los bancos privados evaluó el paquete de recomendaciones presentadas por el Banco Central sobre estándares de «mejores prácticas», mientras esperaban que el directorio del Central aprobara el aumento en las remuneraciones de los encajes.

La espera fue en vano, dado que el tema no llegó a tratarse en la cúpula del Central, lo que dio un motivo más a la desilusión e irritación de los banqueros. A fin de año el Banco Central anunció que comenzaría a pagar por los encajes en pesos y aumentaría la remuneración de los depósitos en dólares.

Entre los banqueros se toma con resignación que la suba será insuficiente, pero quieren contar con esa información lo más pronto posible. No se descarta que expresen su descontento por la no resolución a su demanda.

Un banquero dijo a El País que las entidades quieren tener mayor contacto con el Central para discutir éste y otros temas que, a su juicio, requieren ajustes en la política de regulación y control de la actividad financiera. «Hasta ahora hemos tenido poco éxito», dijo uno resignado.

En las últimas semanas hubo hechos que sacaron a la luz este descontento. La decisión del fondo de inversión Advent de comprar la empresa de créditos Pronto! mostró que la apuesta para captar el crédito al consumo pasaría por fuera de los bancos. AEBU cuestionó la regulación y lo mismo hicieron en privado y públicamente los banqueros. «Hoy las restricciones para dar crédito hace que en muchos casos la operación resulte muy cara para el banco», dijo un gerente.

Se recordó que no sólo se trata del financiamiento a las familias. Un ejecutivo destacó que las normas aprobadas en 2006 de requerimientos de información a los clientes pegaron duro a los bancos más activos en pymes.

Entre fines de 2006 y principios de 2007 los bancos recibieron dos proyectos desde el BCU que ya despertaron resistencias. El que causa más dolores de cabeza es el que regula la actividad de asesoramiento sobre inversión. Allí se establecen reglas sobre la información y sobre la capacitación de los empleados. Los ejecutivos consultados opinan que eleva los costos y que plantea requerimientos que «sobrepasan las exigencias internacionales».

El proyecto que propone más de 80 recomendaciones sobre gobierno corporativo también genera resistencias aunque buena parte de las disposiciones ya son cumplidas por los bancos internacionales.

El aumento de las ganancias de los bancos en 2006 -con un fuerte componente de rentabilidad por colocaciones en el exterior- no aleja el temor que haya bancos que deban decidir si siguen apostando al mercado local o se retiran. Las casas matrices exigen ganancias y crecimientos que filiales y sucursales deben cumplir. Un banquero recordó hace días ante periodistas que Uruguay era la única plaza donde el grupo no había obtenido ganancias.