Bancos japoneses ofrecen comprar deuda uruguaya.

Señal de confianza de instituciones financieras para la economía local, en momentos de crisis

E1 gobierno recibió ofertas de instituciones japonesas interesadas en comprar deuda soberana emitida por el país, pese a las condiciones internacionales desfavorables en los mercados financieros, informó a El Observador desde Washington el ministro de Economía, Alvaro García.
La posición financiera de Uruguay fue reconocida por varias instituciones internacionales en las reuniones bilaterales mantenidas en Washington por representantes del gobierno, y la oferta de los bancos nipones fue tomada como una señal de «confianza» hacia la solidez que presenta la economía local, señaló el titular de Economía.
La oferta de los organismos japoneses se apoya en las «ventajas relativas» de Uruguay, que permanecen en un contexto internacional donde «el deterioro del riesgo país ha sido para todo el mundo», explicó García, que participó hasta ayer de la asamblea anual del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
El jerarca señaló que el gobierno siempre piensa «primero en salir a emitir» para captar financiamiento, más allá de que las necesidades están cubiertas hasta avanzado 2010 y que acordó en estos días la ampliación del respaldo crediticio de contingencia con el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y la Corporación Andina de Fomento.
«En caso de que hubiera problema con la retracción de crédito internacional y que la emisión se pudiera complicar un poco -debido a la suba del riesgo país- tener línea de crédito a mano es muy importante», dijo García.
El secretario de Estado agregó que por el momento «no tenemos emisiones previstas». De todas formas, señaló que eso no significa «que no las vaya a haber, pero va a depender de las condiciones del mercado en cada momento».
El gobierno realizó en marzo del año pasado, cuando Danilo Astori ejercía la titularidad del Ministerio de Economía, una emisión de bonos «samurai» en yenes por US$ 256 millones, que contó con el apoyo público institucional del Banco Japonés de Cooperación Internacional (JBIC), una entidad financiera paraestatal.

SITUACIÓN FISCAL. Por otra parte, García informó que si «en algún
momento» de la evaluación permanente que realiza el gobierno sobre la economía y el resultado fiscal se percibe una caída en el nivel de actividad y en la recaudación, «vamos a tomar las medidas que sean necesarias».
García dijo que «sería de esperar» que la depreciación de la moneda local frente al dólar se «acompase» con la evolución que presenta el real en Brasil, de forma que no existan «diferencias en la competitividad de nuestros países».
En lo que va de octubre la suba del dólar frente al real fue de 9,8% en Brasil, mientras que la divisa en Uruguay se valorizó 2,4%.
«Sería de esperar que no hubiera desfasajes demasiado grandes», dijo ayer el ministro en una entrevista en el programa No toquen nada de Océano FM.
En ese sentido, ratificó la política de flotación de la moneda estadounidense en el mercado local, de forma que «acompaña las variaciones internacionales».
La acción del gobierno a través del Banco Central implicó realizar «algunas intervenciones a los efectos de reducir la volatilidad, pero de ninguna manera para cortar la tendencia», remarcó García.
«Es importante que el dólar flote y mantenga el valor que debe para no tener que hacer ajustes fuertes», acotó.
El ministro señaló que por las condiciones de la economía local,
altamente dolarizada y con agentes que tienen intereses opuestos es difícil «tener a todos contentos» sobre el valor del dólar.
En cuanto a los sectores que están atravesando problemas producto de la crisis financiera mundial, como el caso de la carne, García señaló que los compradores internacionales toman sus decisiones inmediatas «en un contexto de incertidumbre», lo que lleva a que por motivos de precios retrasen sus compras a la espera de una baja en los productos, o por la retracción del crédito que impide el acceso momentáneo al financiamiento».
De todas formas, el jerarca señaló que «lo que está atrás del negocio es la demanda de los consumidores, y no cambia de un día para el otro».