Bancos mantienen tasas pese a IRPF a intereses

El Banco República fue el que se cortó solo y aumentará el rendimiento en un porcentaje equivalente al de las tasas del impuesto sobre los depósitos.

Las consultas de El País entre gerentes de cuatro de los principales bancos privados dejaron en evidencia que los mismos van a tomarse su tiempo. Como en el truco, los bancos están «orejeando las cartas», como resumió un gerente general en su respuesta.

«Estamos mirando la oferta y lo que hace la competencia», se dijo en un banco europeo.

Hoy son varios los elementos que juegan en la toma de decisiones de los bancos. Por un lado no quedar rezagado frente a la competencia si ésta mueve sus fichas. A la vez, la baja participación de los depósitos a plazo (que son los afectados por el IRPF) sigue siendo poco relevante: eran el 26% en los bancos privados en mayo.

Según un ejecutivo, el «dinero grande» desde hace tiempo no está en la cartera de depósitos y los que están son de clientes que no acceden habitualmente a opciones financieras más sofisticadas.

También juega un elemento más estructural: la necesidad de los bancos por captar (o conservar) depósitos para atender la demanda de créditos no es acuciante, dado que se puede atender con liquidez y eso se refleja en los bajos rendimientos pagados en el sistema.

Ante las consultas en ABN AMRO, Crédit Uruguay, Itaú y Nuevo Banco Comercial se dijo que no hay medidas resueltas en el corto plazo.

El IRPF grava con distintas tasas los rendimientos de las colocaciones. Para los intereses de depósitos en moneda nacional a más de un año la tasa es 3%, para los nominados también en moneda nacional a menos de un año sin cláusula de reajuste 5% y para el resto 12%.

Uno de los ejecutivos respondió que la suba en el rendimiento de los depósitos es una «tendencia que se va a dar» más en el mediano plazo, al impulso de la necesidad de captar para financiar la demanda de créditos. Esa respuesta se repite, aunque hay matices sobre cuán largo es ese mediano plazo.

En uno de los bancos consultados creen que la reforma podrá distorsionar esa tendencia y sugieren que 2008 será un «año bisagra», en el que el mercado «se estabilizará» esperando la recuperación plena del sistema para 2009.

Otros consideran que eso podrá darse antes confiados en que la consolidación del repunte del crédito no se detendrá y que el efecto incertidumbre de la reforma tributaria será más acotado en el tiempo. Depende también de la estrategia de cada banco.

«Los que tienen metas de conquistar más porcentaje de mercado están más proclives a pagar más para aumentar la captación», dijo un gerente.

Al cierre de mayo los depósitos del sector no financiero en la banca privada eran U$S 5.142 millones frente a U$S 9.237 millones de diciembre de 2001y al cierre de 1998 ascendían a U$S 5.844 millones.