Bancos privados dan su visión sobre oportunidades y riesgos de la plaza financiera uruguaya

Los tres coincidieron en encontrar señales que permitan alentar -pese a las dificultades actuales- un incremento en la rentabilidad de las instituciones y dos de ellos destacaron la importancia de la bancarización como un instrumento para la expansión del crédito.

Virginia Suárez (HSBC)

-¿El crédito al sector privado prácticamente no crece al ritmo que aumenta la posición en papeles públicos y colocaciones en el BCU?
– A diferencia del resto de la banca privada, HSBC ha incrementado significativamente el crédito al sector privado. Al 30 de setiembre, el crecimiento anual de los créditos superó el 80%. Esto evidencia una estrategia y un plan de crecimiento de largo plazo, que no se ve impactado por crisis internacionales que el sector privado local está superando en forma satisfactoria. Igualmente es importante mencionar el incremento que ha tenido el crédito en el sistema financiero uruguayo luego de la crisis de 2002, aún cuando no hemos todavía recuperado , los niveles anteriores a la misma.
-¿Cuáles son los obstáculos para dar destino a vuestra liquidez?
– La liquidez representa actualmente un problema de rentabilidad y es común a todos los bancos. En este sentido HSBC no tiene en sus planes
buscar una mejora de la rentabilidad renunciando a la calidad de las contrapartes en las que colocamos el dinero de nuestros depositantes. Nuestra colocaciones son o en el grupo o en bancos de primera línea. Vamos a tener que convivir con esta situación hasta que las tasas internacionales empiecen a crecer, lo cual según los analistas se dará entrado el año 2010.
-¿Qué se necesita para que haya mayor expansión del crédito a privados?
– El crecimiento del crédito a privados depende de factores internos y externos. Por un lado, hay factores que dependen de cada banco, y en este sentido, HSBC ha logrado un crecimiento del crédito gracias a la combinación de un plan de negocios de largo plazo, un capital humano comprometido y profesional, el soporte de su presencia global y una oferta de productos muy competitiva. Hemos tenido una excelente receptividad de la marca HSBC en la plaza financiera. Existen también factores exógenos que estimulan el crecimiento del crédito, como puede ser la evolución y perspectivas de la economía, estímulos del gobierno a la producción, proyectos de inversión y aspectos regulatorios que pueden tener un efecto favorable o desfavorable en dicha expansión o contracción en los índices de crecimiento.
-¿Sobre qué pilares el sistema financiero local soportó la crisis?
– El sistema financiero ha demostrado estar bien preparado para enfrentar shocks externos, principalmente por un manejo más profesional y conservador de los riesgos integrales de los bancos, apoyo de las casas matrices respectivas. Se han producido cambios en la normativa del Banco Central y también por las propias exigencias internas de los bancos privados, particularmente aplicando condiciones más exigentes para conceder créditos e incorporando mejores técnicas para el manejo de los riesgos financieros, operativos, en particular del riesgo de liquidez, lo que permite enfrentar escenarios de incertidumbre con mayor disponibilidad de fondos para atender las eventuales preocupaciones de los depositantes.
-¿Qué contexto ven a nivel regional para vuestros negocios?
– La crisis de 2002 dejó muchas lecciones, entre otras, la alta exposición de nuestras exportaciones hacia la región. El sector privado ha reaccionado abriéndose a otros mercados, a otras potencias mundiales y ha logrado disminuir el volumen de exportaciones hacia Argentina del 18% al 7% y hacia Brasil del 23% al 20% del total. Aún cuando es importante mencionar que ambos países muestran interesantes tasas de crecimiento para los próximos años, combinado con las buenas perspectivas globales y macroeconómicas, nos permite visualizar un período de crecimiento económico global que permitirá a Uruguay retomar tasas de crecimiento por sobre la media histórica.
El hecho de no haberse producido recesión en Uruguay es un elemento muy importante. En lo que refiere al sistema financiero cabe resaltar la recuperación de depósitos luego de la crisis de 2002 que también constituye una buena señal para el país y para el sistema.
-¿Pretenden crecer sobre crédito corporativo, consumo o qué líneas?
– El plan de negocios de HSBC para los próximos 10 años define un crecimiento de todo el negocio bancario, ya sea de créditos, pasivos, productos y servicios, canales, tanto para personas como para empresas. La presencia de HSBC a nivel mundial llega a todos los niveles e incluye productos de créditos al consumo y corporativo, servicios de cuenta, pago de sueldos, pago de proveedores, operaciones de comercio exterior, tesorería, banca privada y de inversiones. Pretendemos continuar aumentando la oferta de productos en Uruguay e incorporar todos los productos bancarios que HSBC ofrece en los 87 países en los que está presente. Nuevamente es importante resaltar que somos el banco local del mundo, y de ahí saber aprovechar esta gran diferenciación.
-¿Se está recomponiendo la rentabilidad de los bancos?
– Hay factores estructurales que constituyen desventajas competitivas con otros mercados, pero también hay otros coyunturales que pueden mejorar la rentabilidad de los bancos. Un caso es el de las tasas de interés internacionales, que entendemos -de acuerdo con lo que opinan nuestros analistas- deberían empezar a crecer el próximo año, lo que mejoraría en forma importante los resultados de los bancos.
Por otro lado, puede crecer el volumen de negocios, alcanzando economías de escala. Vemos buenas señales respecto al crecimiento del crédito al sector privado, corporativo como de consumo, en línea con el crecimiento de la economía. Puede contribuir en forma importante a la rentabilidad de los bancos aumentar la bancarización (número de personas que tienen cuenta bancaria), lo que podría lograrse a través de la regulación, igualando los requisitos de funcionamiento a todos los actores del sistema que prestan servicios financieros u obligando a que el pago de salarios se realice a través de cuenta bancaria.

Cr. Horacio Vilaró (Banco Itaú)

-¿Sobre qué pilares el sistema financiero local soportó la crisis?
– Principalmente por tener una cartera de créditos muy sana, con índices de morosidad históricamente bajos, sumado a índices de solvencia muy altos. Este nivel de solvencia de los bancos que actúan en Uruguay, fue advertido por los clientes, que siguieron haciendo sus negocios habitualmente, y como consecuencia de este comportamiento, durante la crisis internacional se dio la particularidad de que los depósitos crecieron consistentemente. También se dio la circunstancia de que los precios de los commodities, si bien cayeron respecto a sus valores pre-crisis, se mantuvieron en rangos históricos altos, lo que permitió un buen nivel de actividad, que también se reflejó en el crecimiento de los depósitos relacionados a ciertos rubros.
-¿Cuál será el desafío de las instituciones financieras locales en el futuro?
– En el corto plazo retomar la tendencia de crecimiento de créditos que se tenía antes de la crisis, lo que conjuntamente con subas en tasas internacionales, permita retornar a niveles de rentabilidad acordes a la inversión y riesgos de este sector. En el mediano y largo plazo, fomentar la bancarización, ampliar el espectro de clientes con acceso al crédito y adoptar prácticas de avanzada que se utilizan en otros mercados.
-¿Qué se necesita para que haya una expansión del crédito?
– Las políticas de estímulo y fomento impulsadas desde el gobierno son una herramienta eficaz. Aquí tenemos el ejemplo del SIGA (para garantías) lanzado por la CND. Otro elemento a revisar es la regulación; una política de previsiones menos restrictiva sin duda daría impulso. El uso de herramientas cuantitativas (scoring) como se hace en otros mercados también contribuiría, en la medida que simplifica procesos y disminuye costos de dar créditos.
¿Se está recomponiendo la rentabilidad de los bancos? ¿La medida de reducir progresivamente encajes inmovilizados en el BCU es concurrente?
– La reducción de encajes es un muy buen paso para reconstruir la rentabilidad de los bancos, lo que se empezará a materializar cuando las tasas internacionales abandonen valores cercanos a cero que tienen actualmente. El aumento de la demanda de crédito y la ampliación de la base de clientes, son los otros elementos a trabajar para retornar a niveles de rentabilidad razonables.
-El crédito del sistema bancario al Sector Privado No Financiero es la mitad que a comienzos de la década, si lo medimos en porcentaje del PBI. ¿No hay mucho por recorrer en la expansión del crédito?
– Hay un importante espacio para crecer que es lo que nos muestran los números. En la medida que continúe la estabilidad económica, las empresas y los individuos comenzarán a demandar créditos para sus proyectos de expansión y personales.

Francisco Bello (Santander)

-¿Sobre qué pilares el sistema financiero local soportó la crisis?
– La supervisión y el control por parte de la Superintendencia ha jugado un rol preponderante. El sistema financiero cuenta con normas claras y fuertes que hacen que sólo tengan cabida en el sistema instituciones solventes y con compromiso de permanencia. La normativa emitida en todos estos años ha fortalecido el sistema y, si bien se pueden discutir la oportunidad de alguna de ellas en desmedro de la rentabilidad del sistema, su incidencia ha sido decisiva. Asimismo, la crisis de 2002 dejó un sistema financiero muy líquido ya que, con el paso de los años, la recomposición de depósitos a las cifras precrisis se fue dando naturalmente, por mayor confianza de los agentes en la solvencia del sistema y bancos que quedaron. Como, por el contrario, todavía no se ha logrado un adecuado ritmo del crecimiento del crédito, el mercado está muy líquido, lo que, sin duda, es una fortaleza en períodos de turbulencia como los que se han sucedido desde la última crisis. El tercer elemento es la concentración de bancos que se ha producido en los últimos años, a nuestro juicio aún insuficiente, que ha redimensionado el mercado a un tamaño más adecuado al volumen de negocios que ofrece el país.
-¿Cuál será el desafío de las instituciones financieras locales en el futuro?
– La rentabilidad. Es el gran desafío que tenemos todas las instituciones por las propias características del mercado. Hoy no existen alternativas rentables para el exceso de liquidez que gestiona la banca, lo que obliga a colocar en corresponsales a tasas testimoniales. Para lograr mayor rentabilidad, es necesario un mayor crecimiento del crédito y, a nuestro juicio, tomar algunas medidas por parte de la Superintendencia que incentiven este aumento, por vía de una paulatina flexibilización de normas relacionadas con la categoría de clientes, nivel de exigencia en dotación de previsiones para incobrables, y el aumento de algunos límites relacionados con poder incrementar la exposición en lo que llamaríamos «Riesgo Estado». Nos consta que se está trabajando en ello por parte de la Superintendencia. Obviamente que una mejora en las tasas internacionales de referencia, mejoraría el rendimiento de la liquidez y la repercusión en la rentabilidad sería inmediata, pero es un elemento externo no gestionable. También los bancos deben seguir profundizando en pro de mejorar la eficiencia a la hora de dar servicios, buscando «mayor productividad con menores costos.
-¿Qué se necesita para que haya una expansión del crédito?
– También el crédito es elástico al crecimiento del PBI, y esa perspectiva es concreta. Cuanto mayor actividad económica, mayor demanda de crédito. Las empresas comienzan a no satisfacer su demanda con su capacidad instalada y necesitan de inversiones con mayor capital de trabajo, convirtiéndose en un círculo virtuoso. Las medidas de parte de la Superintendencia a las que hice referencias anteriormente serían de gran ayuda también.
-¿Se está recomponiendo la rentabilidad de los bancos? ¿La medida de reducir progresivamente encajes inmovilizados en el BCU, es concurrente? Hablamos del principal desafío que hoy por hoy tiene la banca en Uruguay. La liberación de encajes es siempre positiva pero en el contexto actual inyecta más liquidez excedentaria sin posibilidad de una colocación rentable alternativa.
– El crédito del sistema bancario al Sector Privado No Financiero es la mitad que a comienzos de la década, si lo medimos en porcentaje del PBI. ¿No hay mucho por recorrer en la expansión del crédito?
Santander: Sí, lo hay, y por eso todas las menciones que hacía. El nivel de bancarización en Uruguay es muy bajo y hay que trabajar junto con el nuevo gobierno para revertir esa situación. Hay que tener en cuenta que la crisis de 2002 trajo como una de sus consecuencias más claras la «desintermediación», esto es que los agentes se acostumbraron a prescindir de los bancos y se financiaron con proveedores o con capital propio. Pero eso no es eterno y las necesidades llegarán sí o sí en el futuro, ojalá para superar aquel guarismo del 44% del PBI incluso (prestado a familias y empresas a inicios de esta década).