Bandes promete no aplicar ‘corralito’ y mete presión al BCU para postergar normas

Los jerarcas del Banco de Desarrollo Económico y Social (Bandes) de Venezuela pisaron fuerte y se presentaron ayer como una suerte de salvadores del sistema financiero uruguayo al señalar que esa institución actuó como “prestamista de última instancia” en Cofac y que ello evitó “una crisis sistémica”. Ese fue el argumento que usó el vicepresidente de Planificación de Bandes, Julio Pérez, para pedir la postergación de ciertas normas regulatorias por parte del Banco Central (BCU) que se entiende dificultarían la concesión de créditos.
Pérez convocó ayer a la prensa y anunció formalmente que Bandes no reprogramará los depósitos de los ahorristas de Cofac (los que decidieron no cobrar el Seguro de Depósitos y aquellos cuyas cuentas superaban el monto cubierto). Luego dio detalles sobre la realidad de Bandes y dijo que esa entidad reclama “que haya un plazo prudencial de aplicación de la nueva normativa del BCU” que comenzará a regir desde el 1º de abril (ver apunte).

Argumentó en favor de esa flexibilización señalando que “es la primera experiencia en América Latina, en donde un banco de desarrollo del sector público (Bandes) de alguna manera interviene en el sistema financiero de otro país”. Dijo que “Uruguay no tiene un prestamista de última instancia” y que el “Estado venezolano” vino al país “a tratar de evitar, en primer lugar, una crisis sistémica y a tratar de hacer buenos negocios”.

Los dichos de Pérez generaron cierto malestar en filas del gobierno que ha señalado insistentemente que la normas están para ser cumplidas. Fuentes del BCU reiteraron anoche a El Observador que las regulaciones cuestionadas fueron consultadas con todo el sistema y que entrarán en vigor en la fecha estipulada.

Al ser consultado ayer a la salida de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, el presidente del BCU, Walter Cancela expresó lacónicamente que la compra de Cofac por parte de Bandes “se trata de una transacción privada en el marco de las normas vigentes en el país”.


Más pedidos. Pérez reiteró que Bandes insistirá para que el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) –que al haber devuelto parte del dinero a los ahorristas será un gran depositante del nuevo banco a crearse con más de US$ 22 millones– dé un plazo de cinco años, más uno de gracia, para devolver esa colocación. El argumento de Pérez fue algo amenazante: “En un proceso de liquidación” la devolución de ese gran depósito “es un proceso que se hace más a mediano plazo e inclusive con un poquito de incertidumbre”, dijo.

Enterado de esos dichos, José Antonio Licandro, titular de la Superintendencia de Protección al Ahorro Bancario –que administra el FGD– declaró a El Observador que no le parece “conveniente” discutir estos temas por la prensa y manifestó su disposición a negociar, siempre y cuando Bandes Uruguay pague “tasas de interés razonables” por la reprogramación de ese “gran depósito”. Aclaró que en caso de una liquidación, como Cofac tiene patrimonio positivo, el FGD al tener prioridad sobre los ahorristas que subrogó cobrará “mucho antes que en cinco años”. “Si estamos dispuestos a dar plazos es por nuestra misión de proteger al resto de los ahorristas, no por otra cosa”, dijo.


Planes. Pérez, acompañado por Antonio Salazar, gerente de contabilidad de Bandes, y Carlos Carrero, vicepresidente de crédito de Banfoandes (institución de la que Bandes tiene el 99% del capital), desgranó algunas ideas sobre la futura institución. Dijo que la apertura de Bandes Uruguay será “lo más pronto posible” y que no habrá reprogramación de depósitos. “De ninguna forma Bandes va a crear un corralito”, enfatizó.

Fue terminante al señalar que Bandes no pagará el plan de retiros incentivados de 171 empleados de Cofac (US$ 4,2 millones). “Desde un principio hemos dicho que ese tema, dado que no lo negociamos, no podía asumirlo Bandes. Hemos mantenido eso, si se quiere, como un punto de honor dentro de la negociación”, aseguró. Estableció que los restantes 425 empleados de Cofac integrarán la plantilla del nuevo banco.

Ayer en la Comisión de Hacienda, el Directorio del BCU aseguró que el pago de esos incentivos se está “negociando” con Bandes y que este se hará cargo, además, de las Obligaciones Negociables que tiene emitidas Cofac y de “algunas deudas” por aportes jubilatorios, revelaron a El Observador asistentes a esa reunión.

En tanto, Pérez afirmó que hoy se abrirán los sobres de las tres empresas interesadas en auditar Cofac y determinar el “justo precio” de sus activos y pasivos por los que Bandes pagará hasta US$ 10 millones.