Barack Obama develó su ambicioso presupuesto.

El presidente Barack Obama presentó ayer su primer presupuesto, que prevé en 2009 un déficit de US$ 1.750 billones, así como un gasto de US$ 3.552 billones para el ejercicio fiscal 2010, en un firme esfuerzo para sacar a Estados Unidos de su peor crisis en décadas.
El déficit previsto en el presupuesto para el año fiscal que se cumple en 2010 significa un 12,3% del PBI, el mayor en 60 años y, en este sentido, el presupuesto contempla fuertes recortes en el gasto.

“Llegó el momento de entrar en una nueva era de responsabilidad, en la que actuemos no solo para resguardar y crear empleos, sino también para colocar las nuevas bases de un crecimiento sobre el cual podamos renovar la promesa de Estados Unidos”, dijo Obama ayer al presentar su presupuesto.

El documento, un resumen de 140 páginas de otro mucho más detallado que se entregará al Congreso en abril, representa “un relato honesto de dónde estamos y a dónde pretendemos ir”, según dijo Obama.

“Hay que tomar decisiones muy duras de ahora en adelante”, advirtió el presidente, que ha prometido recortar a la mitad el déficit para el fin de su mandato, en 2013.

Según los analistas, el presupuesto de Obama, en contraste a lo que sucedía con el presidente anterior, George W. Bush, fue claro en colocar sus prioridades y en detallar hacia dónde irá el dinero de los contribuyentes. Por ejemplo, no escondió la plata que destinará a las guerras.

Plata para todos. Para el ejercicio fiscal 2009, que finaliza el 30 de setiembre y comenzó con Bush todavía en la Presidencia, el presupuesto estima gastos totales por US$ 3.938 billones.

Por otra parte, el presupuesto para 2010 contempla la creación de un fondo de US$ 634.000 millones para extender la cobertura sanitaria en la próxima década. El gasto incluye unos US$ 663.700 millones en defensa, incluidas las guerras en Irak y Afganistán –a las que se dedican US$ 200.000 millones para los próximos 18 meses–. El gasto en las guerras en 2007, con Bush a la cabeza, fue menor: US$ 190.000 millones.

Obama pide US$ 75.500 millones durante 2009 para enviar los refuerzos estadounidenses para Afganistán, según funcionarios.

El presupuesto establece que las operaciones en Afganistán e Irak costarán unos US$ 50.000 millones en los años siguientes a 2010.

En general, este primer presupuesto, que exige recortes de gastos por importe de US$ 2 billones, recoge ya la visión política que Obama quiere aplicar en los próximos años.

Así, apunta a la creación del fondo que buscará en los próximos 10 años extender la cobertura sanitaria de manera universal, y que será pagado en parte, mediante un aumento de los impuestos a los más ricos, todos aquellos que cobren más de US$ 250.000 anuales.

En paralelo, se irán aplicando recortes en los gastos para reducir el déficit presupuestario hasta los US$ 533.000 millones en 2013.

El presupuesto también contempla el ambicioso programa de ayuda al sector financiero, que consumirá el próximo ejercicio fiscal la cifra neta de US$ 250.000 millones. El desembolso real será de US$ 750.000 millones.

El proyecto de presupuestos prevé la eliminación de importantes exenciones impositivas para la industria de petróleo y gas natural.

Además, impondrá un nuevo impuesto sobre el crudo y gas del golfo de México que proveería al gobierno de US$ 5.300 millones en ingresos desde 2011 hasta 2019.

Otra prioridad de Obama es el gasto para garantizar a cada niño estadounidense una “educación completa y competitiva” y ampliar el acceso a las costosas instituciones de educación superior.

El plan presupuestario anticipa que la economía estadounidense caerá 1,2% este año, pero crecerá 3,2% en 2010, 4% en 2011 y 4,6% en 2012. La oficina de presupuesto del Congreso había previsto una caída este año de 2,2% del PBI y un crecimiento de 1,5% en 2010.

El plan de Obama también proyecta una media en la tasa de desempleo de 8,1% para 2009. (El Observador, AFP y EFE)