Barracas en lentecieron su actividad comercial en 2011.

El dólar barato contribuyó al crecimiento de ventas y precios, pero no basta para evitar caída real en la demanda.UN ESTUDIO de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios (Cncs) sobre el desempeño del comercio con datos del cuarto trimestre de 2011 reveló una desaceleración a lo largo del año en las ventas de los productos ofrecidos en barracas.El fenómeno podría explicarse por componentes cambiarios, estacionales o de demanda en fase de depresión. El primero de estos se asocia a una peculiaridad de este renglón comercial.Es tradición que el rubro mantenga una dinámica de precios muy asociada a la variación del valor del dólar, ya que la mayoría de los insumos vendidos en los mostradores de estos comercios son importados, y por consecuencia son bienes que llevan un precio de costo cotizado en divisa estadounidense.A lo largo del año pasado, las ventas de productos de barracas cerraron con un incremento en las ventas de 8,2%, aunque con un desempeño bien diferente en cada uno de los trimestres del año.En una primera lectura, las ventas podrían haber crecido merced al tipo de cambio, ya que en este período el valor de la moneda estadounidense de punta a punta del año mantuvo una leve caída de 0,26% en su valor, al pasar de una cotización de $ 19,950, registrada el lunes 3 de enero de 2011, a los $ 19,898 con el que cerró la rueda cambiaría del viernes 30 de diciembre último.Sin embargo, tras ese homogéneo crecimiento de 8,2%, se encubrió un crecimiento dispar para cada uno de los trimestres.Durante el primero de estos las ventas del renglón crecieron 13,4%, en el segundo el crecimiento fue algo menor, llegando a 12,1%, pero a la mitad del año los promedios cayeron por debajode la media del año, con incrementos de 8,1% en las ventas del tercer trimestre, y de 3,8% en las del cuarto.»Se observó nuevamente una desaceleración en el ritmo de crecimiento de las .ventas en términos reales», indicó el estudio de los comerciantes.»Luego de un primer semestre de 2011 con un crecimiento sostenido, en la segunda mitad del año la situación se revirtió», añadió.El informe añadió que «el desempeño del sector ha sido valorado de forma positiva por el conjunto de empresarios consultados y se espera para los próximos meses continuar alcanzando buenos resultados debido a que se observa una demanda sostenida, tanto por parte de las empresasconstructoras como de particulares». Para los analistas de la encuesta, los crecimientos sostenidos de precios fueron renglones asociados a la construcción.De acuerdo al informe, el mayor crecimiento registrado en este capítulo fue el de la albañilería, cuyos insumos en el año aumentaron de precio un 14%, seguido por los precios del hormigón armado, los cuales subieron 13,5%, y los de herrería, donde se produjeron aumentos de 13,3%.Luego le siguieron en esos incrementos los costos vinculados a la sanitaria (12,9%), la actividad eléctrica (12,8%), la carpintería (10,9%), seguido por el vidrio (3,3%) y la grifería (2,8%).