Base monetaria revela que las altas tasas de interés afectan expansión de economía

Mientras algunos observadores afirman que ello se debe a que el público ha optado por la amortización de las deudas frente a la alternativa de incrementar el consumo, las autoridades creen que ello se debe a un fenómeno especulativo que orientaría al mercado a realizar colocaciones relacionadas con las altas tasas con que el sistema aceita la deuda pública.

A pesar de que desde hace dos meses hay señales de que la recesión ha llegado a su fin, la economía no muestra señales claras de expansión y persiste con un modesto desempeño de la actividad.

El último informe del Banco Central sobre la política monetaria muestra una contradicción que, de persistir, puede convertirse en una señal de alarma.

Si es verdad que la economía ha roto el declive recesivo y está en crecimiento, la base monetaria -que debiera acompañar a esa expansión- al contrario de lo esperado, a mitad del año no muestra variaciones respecto de la registrada en los últimos tres meses.

La ausencia de un incremento de la moneda en poder del sistema advierte la existencia de un fenómeno especulativo, ya sea por una mejor expectativa sobre el rendimiento de determinados negocios financieros, ya sea por el temor del público frente a la incertidumbre que retrae el consumo en favor del ahorro o de la amortización de deudas.

En junio la base monetaria fue prácticamente similar a la registrada durante el segundo trimestre del año, cuando comenzó a contabilizarse esa mejoría macroeconómica.

Según la autoridad monetaria, en el transcurso del segundo trimestre de 2003 la base monetaria promedio se situó en los 12.357 millones de pesos, una masa que resultó casi equivalente a la registrada en junio en que alcanzó los 12.380 millones de pesos, un mes en el que además del giro normal de todo el año, debieron abonarse los medio aguinaldos.

MAYOS CANTIDAD
De acuerdo al programa monetario que el gobierno se planteó, en el segundo trimestre de este año la base monetaria alcanzada (12.357 millones de pesos) fue casi equivalente al objetivo fijado para ese período, situándose apenas un 0,35% por debajo de la pauta.

En junio ésta experimentó un aumento de 1.197 millones de pesos, debido básicamente a las compras netas de divisas que realizara el BCU y a la disminución experimentada por las disponibilidades del gobierno central.

La mayor demanda por liquidez de junio, asociado al pago de aguinaldo se reflejó en una base monetaria que en términos promedio alcanzó los 12.380 millones de pesos.

Aunque de menor significación, también operaron en forma expansiva el déficit del BCU y el crédito neto concedido al sistema financiero durante junio.

Por el contrario, la reducción del crédito al gobierno central y la colocación neta de Letras de Regulación Monetaria por la autoridad monetaria se tradujeron en movimientos contractivos de la base monetaria.

Las compras netas de divisas del BCU fueron el principal factor expansivo de este período, ya que a diferencia de lo observado en meses previos se agregaron a las compras por 57 millones de dólares realizadas en el mercado interbancario, las efectuadas por el gobierno central por 26 millones de dólares.

EXPANSION
Otro suceso ocurrido el pasado mes tuvo que ver con las disponibilidades del Estado.

Tanto el superávit en moneda nacional experimentado por el gobierno central como el financiamiento de 40 millones de dólares obtenido con las ventas de divisas, resultaron inferiores a los montos amortizados de Letras de Tesorería en moneda nacional.

En consecuencia, hubo una disminución de 1.034 millones de pesos en las disponibilidades del Banco Central del Uruguay y el Banco República, lo que provocó una expansión de la oferta monetaria.

No obstante ello, esa expansión parece más modesta que el anunciado repunte.