Batlle aseguró que este año el Uruguay crecerá cerca de un 10%.

Con el claro propósito de infundir entusiasmo en el discurso electoral de los dirigentes de la Lista 15, el presidente Jorge Batlle dijo ayer a la Agrupación de Gobierno del sector que la economía uruguaya crecerá entre 9% y 10% este año y que en los próximos meses se podrá crecer a un ritmo anualizado de hasta 12%.

A caballo del ánimo que representan esos indicadores para el gobierno, el ministro de Economía, Isaac Alfie, sostuvo que en este año habrá un aumento récord de las exportaciones, superando los U$S 2.600 millones. Y apuntó que el turismo y los servicios generarán U$S 800 millones de ingresos.

Asimismo, Alfie pronosticó que la desocupación, hoy en 13,9%, seguirá bajando, y desgranó algunos datos sobre la duración media del desempleo. Dijo que en agosto de 2003, en promedio, era de 36 semanas y actualmente es de 20 semanas en Montevideo y 17 en el Interior. Agregó que el desempleo para los jefes de hogar se redujo fuertemente desde 2002.

El primer mandatario encabezó la cumbre quincista de una hora y media que se realizó en la casona presidencial de la Avenida Suárez, a la que asistieron ministros, legisladores, directores de entes y ediles. En total, unos 70 representantes de la agrupación. Además de Batlle, hablaron los ministros de Economía, Isaac Alfie, de Industria, José Villar, y de Ganadería, Martín Aguirrezabala. En la mesa que presidió la cita estaban Batlle, Alfie, y los ex titulares de OSE y Ancap, Juan Justo Amaro y Jorge Sanguinetti.

PRINCIPIOS. En su informe, el presidente sostuvo que faltaban «seis meses de gobierno real» y subrayó que en los mismos «hay que mantener los principios de libertad, democracia, confiabilidad, respeto a los contratos y una economía abierta».

Batlle dijo que todo ese conjunto «permitió a Uruguay salir de la crisis» y consignó que tanto es así, que la Cepal pronosticó que la economía uruguaya será la segunda en valores de crecimiento del PIB en América Latina en 2004, con una expansión del 7,5%. La primera, dijo, se prevé que sea Venezuela con una recuperación del 10,3%.

«No hay otro modelo económico posible. Y los resultados lo demuestran. Si Uruguay hubiese optado por el default como querían funcionarios del Fondo Monetario, o algún dirigente político de la izquierda, el desempleo en vez de ser 13%, sería el 50%», subrayó Batlle, según indicaron a El País asistentes a la reunión. Y sugirió que esa circunstancia hubiera marcado una victoria inevitable del Encuentro Progresista.

El presidente elogió la apertura comercial del país y la diversidad de la oferta que determinó un cambio en el destino de las exportaciones —antes el primero era el Mercosur y ahora es Estados Unidos— y dijo que en el mediano plazo el país puede aspirar, si continúa en el mismo camino, a exportar por U$S 6.000 millones.

En ese sentido, Batlle dijo que el crecimiento se reflejó con la creación de 70.000 nuevos puestos de trabajo el pasado año. «Yo no conozco a ninguno de esos que entraron porque todos fueron en el sector privado», dijo.

«Hay que dejar al próximo gobierno un panorama de crecimiento», reafirmó el ministro Alfie, quien subrayó seguir actuando «con austeridad». Según las fuentes la única reducción de tributos que maneja el ministro sería continuar con la rebaja del impuesto a los sueldos.

POBREZA. Alfie también abordó el tema de la pobreza y los últimos indicadores del Instituto Nacional de Estadística. Recordó que en 1984 era del 50% y que bajó hasta el 15% en 1999. Recesión mediante, afirmó, llegó al 24%. El Secretario de Estado enfatizó que la mitad de ese nivel de pobreza corresponde a personas que pueden salir de esa situación en el corto plazo. En ese sentido, se lamentó de que los datos de 2004 se vayan a conocer el año próximo. Asimismo, dijo que «la otra mitad de la pobreza» siempre existió «y es más difícil de combatir» y destacó que «no se reducirá con asistencialismo».

Finalmente, el ministro Aguirrezabala habló de las posibilidades que se abren para los productos uruguayos en el mercado chino, particulamente en materia de carne y lácteos. El ministro dijo que la leche «es un producto de lujo». Se indicó que en promedio cada habitante consume 8 litros por año, mientras que en Uruguay son 280 litros por persona.