Batlle convencido que PBI de Uruguay crecerá más del 5% en 2004

«Estoy absolutamente convencido que la economía uruguaya va a superar el 5%, no por la fuerte recuperación argentina, por la fuerte recuperación uruguaya», sostuvo. Y acotó: «si el gobierno tenía la culpa de que todo iba mal también tiene la culpa de que todo va bien».

Batlle agregó que en 2004 la inflación se ubicará en el 7% y recordó los pronósticos de los expertos del Fondo Monetario Internacional (FMI) que pronosticaban que en 2003 la inflación uruguaya se ubicaría en el 27% cuando finalmente culminó en el entorno del 10%.

Con respecto a las exportaciones, el mandatario uruguayo destacó el aumento de las mismas. «En el balance final del comercio exterior de 2003, la exportación superó al 2002 y es más superó a las exportaciones de 2001», acotó.

Por su parte, Aznar remarcó el «coraje» del presidente Jorge Batlle y la «voluntad de decisión» para salir de la crisis económica que golpeó a Uruguay en 2003. El jefe del gobierno español acotó: «Uruguay vuelve a ser una economía floreciente».

Tras confiar en que España se convierta en 2005 en el primer inversor extranjero en Uruguay, Batlle sostuvo que «es de nuevo el tiempo de España en América Latina» donde «debe ser un socio en la construcción de nuestro continente como ningún otro país».

Por su parte, Aznar, calificó de «excelentes» las relaciones con Uruguay. «Las relaciones bilaterales de España y Uruguay son excelentes en todos los terrenos», sostuvo Aznar en rueda de prensa conjunta con el mandatario uruguayo en el palacio de La Moncloa, en el segundo día de su primera visita oficial a este país europeo.

Más temprano Batlle fue recibido por los reyes Juan Carlos I y Sofía, quienes destacaron el papel de Uruguay en la integración de América con la Unión Europea (UE), al tiempo que la elite del empresariado local elogió las «acertadas decisiones» de la administración Batlle.

Encuentro real
El presidente Batlle fue recibido por los reyes Juan Carlos y Sofía y el príncipe Felipe, reunión a la que también asistieron Aznar, el canciller uruguayo Didier Opertti y su par española Ana Palacios, así como varios empresarios españoles y otras autoridades de gobierno.

En los brindis, Juan Carlos I hizo referencia a las relaciones entre los miembros de «la gran familia iberoaméricana, que se extiende a ambos lados del Atlántico» y destacó «el apoyo común de los dos países a los procesos de integración como forma de promover el mejor desarrollo de las sociedades y de preservar nuestra identidad en un mundo cada vez más globalizado».

A su vez, el rey hizo votos para «una pronta conclusión» de negociaciones UE-Mercosur, «que siempre hemos impulsado» y remarcó «que ello no solo reabundará en beneficios de ambas regiones sino que en principios, valores e ideales que compartimos».

Por su parte, Batlle afirmó que Uruguay ve «un ejemplo y un aliado en España, nación prospera libre y justa, y un país poderoso en trabajo, desarrollo e inteligencia», en el que, según expresó, «los uruguayos confían para que les ayude para impulsar su crecimiento».

En tanto, el máximo responsable del empresariado español respaldó el lunes las «acertadas decisiones» del presidente uruguayo Jorge Batlle, pero le pidió que «siga trabajando» para transmitir a sus compatriotas la idea de que «el desarrollo de un país no puede quedar en manos de visiones estatistas» (ver nota vinculada).

(Observa y agencias)