Batlle rechaza sumarse a pacto de Argentina y Brasil por deuda

El presidente Jorge Batlle afirmó ayer que Uruguay no necesita una negociación conjunta con Brasil y Argentina ante los organismos multilaterales de crédito porque las cosas “están resueltas y acordadas” desde 2003. “Nosotros no tenemos que arreglar ninguna fórmula porque nuestro acuerdo ya está hecho desde 2003”, dijo Batlle en respuesta al planteo de los presidentes Néstor Kirchner, de Argentina, y Lula da Silva, de Brasil, de plantarse en bloque frente a los organismos internacionales para reducir el impacto de las deudas en las economías locales.

La propuesta de Lula y Kirchner implica no incluir las inversiones en infraestructura en las cuentas fiscales con la finalidad de atenuar el esfuerzo para pagar sus deudas. Para desestimar esta idea, Batlle puso sobre la mesa ejemplos concretos. “Usted quiere comprar una casa. El banco no se lo contabiliza como un crédito, pero igual usted va a necesitar a alguien que le preste, o imprimir billetes. De cualquier forma se va a endeudar, igual va a tener inflación”, dijo el mandatario. Batlle agregó que Uruguay logró su acuerdo con el Fondo Monetario Internacional “de una manera distinta, que ha sido señalada como la mejor de todas cuantas se han aplicado”.

Diferencias.“Los países somos todos diferentes, con situaciones y condiciones disímiles”, afirmó el presidente. Agregó que “no se puede adaptar la situación de Uruguay a la de Brasil, que es un continente entero, con otras necesidades y realidades”.

“No necesitamos como otros, como Argentina, una renegociación con los acreedores particulares. Además tengo la impresión de que cuando se trata este tema no se puede considerar solo la situación del deudor, también la del acreedor”, sostuvo. “Nosotros no tenemos que arreglar ninguna fórmula porque nuestro acuerdo ya esta hecho. Al contrario, Uruguay señaló el camino y ojalá todos hubieran podido hacer lo que hizo Uruguay”, afirmó el presidente.

Lula y Kirchner suscribieron el martes en Rio de Janeiro el Acta de Copacabana, en la que se comprometen a profundizar una “asociación estratégica” en pro de la sustentabilidad de las deudas externas.

Los dos países defienden que los superávits primarios tomen en cuenta sobre todo la necesidad de crecimiento, según dijo el canciller brasileño Celso Amorim.

Brasil y Argentina acordaron pautas comunes para sus negociaciones con el FMI días atrás, cuando Argentina ajustaba los detalles de la nueva meta con el organismo.

El líder del EP, Tabaré Vázquez, se mostró partidario de negociar la deuda con Argentina y Brasil.