BCU da plazo a los bancos para que se adecuen a nuevas disposiciones

El Banco Central (BCU) decidió dar respiro a las entidades del sistema financiero dando mayor tiempo para la aplicación de previsiones sobre los créditos vigentes de aquellos que tengan créditos impagos en el Banco República y los fondos de liquidación de las instituciones liquidadas.

En octubre del año pasado la autoridad monetaria aprobó una norma por la cual las personas o empresas que tuvieran préstamos castigados como categoría 5, de difícil cobro, en un banco deben ser categorizados como riesgo probable por su cuenta (categoría 3) en otra entidad aunque estén al día.

El gerente de Estudios y Regulación del BCU, Juan Pedro Cantera, dijo a El País que los bancos podrán realizar desde abril hasta diciembre la aplicación de las previsiones sobre resultado de forma de no hacerlo de una sola vez.

La medida fue adoptada porque a partir de las próximas semanas surgirá la información sobre el fideicomiso del BROU y se adicionará también la de los fondos de liquidación. A esto se sumará la cartera que el Nuevo Banco Comercial devolvió a los fondos de liquidación y que está formada por préstamos de difícil cobro.

TOPES. Cantera destacó que la autoridad monetaria trata de dotar de mayor seguridad al sistema financiero buscando evitar «trabas» en los negocios de los bancos haciéndolo, en la medida de lo posible, en consulta con las instituciones.

A manera de ejemplo si bien admitió que los topes de riesgo fijados a los bancos «son más estrictos» que los de los países desarrollados «no va a tener efectos dramáticos» sobre el manejo de la cartera de los bancos.

Algunos gerentes de bancos privados habían señalado a El País que estas normas podían tener efectos negativos en la medida que podría dejar de lado negocios que hoy tienen los bancos en momentos que no son muchas las empresas que las instituciones están dispuestas a atender.

Ante esto el funcionario sostuvo que «no hay ningún interés en estrangular el negocio de los bancos. El objetivo es que en el mediano plazo se disminuya el riesgo y que haya una mayor diversificación en sus carteras», expresó el gerente de regulaciones del BCU.

Desde el 1° de enero está vigente un esquema por el cual los bancos deberán bajar en cuatro años de 25% a 15% el porcentaje de su patrimonio que le pueden prestar a un sólo cliente. Se da en la medida que los créditos vayan venciendo y el tope puede ser superado si el cliente tiene una calificación de riesgo con grado inversor. «La aplicación práctica va a ser gradual por lo que el efecto restrictivo es muy bajo en el corto plazo para las instituciones», adujo Cantera.

SOBREGIROS. El gerente también defendió los cambios adoptados en materia de sobregiros y que provocaron alguna resistencia en el mercado. Cantera dijo que lo único que se exigió es que los bancos tengan toda la información requerida para los sobregiros autorizados. «Nos encontramos que en algunos casos no tenían los estudios correspondiente de análisis del cliente y la resolución fundada», explicó el gerente del BCU.

Además, dijo Cantera, la autoridad monetaria dio más plazo y mayor monto a los sobregiros que pueda tener el cliente del banco ante débitos por pagos de servicios públicos o por transferencias por pagos de importación. «Es nuestra intención facilitar esta operativa pero siempre con los clientes de mejor conducta de pago», sostuvo Cantera.