BCU duplicó las reservas de libre disponibilidad en últimos 10 meses.

POR FEDERICO COMESAÑA DE LA REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR

Las reservas genuinas del Banco Central (BCU) se duplicaron en los últimos 10 meses. La participación de la autoridad monetaria en los mercados cambiarios para limitar la volatilidad del dólar contribuyó fuertemente al crecimiento de las reservas de libre disponibilidad.
Mientras que en abril de 2009, los activos en moneda extranjera del BCU que no responden a obligaciones con el sector público ni con instituciones financieras se ubicaban en US$ 1.900 millones, los últimos datos publicados por la autoridad monetaria –del 12 de febrero– arrojan reservas genuinas por US$ 3.766 millones.

En un país como Uruguay, con una pronunciada dolarización en su economía y un elevado nivel de deuda, la acumulación de reservas se hace fundamental para fortalecer la confianza de los inversores. Un incremento de los activos de libre disponibilidad por parte de las autoridades aumenta el margen de maniobra de la política monetaria y reduce la vulnerabilidad del país ante shocks externos.

Entre junio de 2004 y setiembre de 2005 las reservas genuinas se ubicaban en terreno negativo, mientras que el total de reservas superaba los US$ 2.642 millones. La administración de Tabaré Vázquez –con Walter Cancela al frente del BCU– asumió con un saldo negativo de US$ 352 millones en reservas sin contrapartida.

Reducción de encajes. Durante los últimos 10 meses la totalidad de los activos de reserva en poder del BCU registró un crecimiento de 14%, alcanzando los US$ 7.960 millones. El magro incremento de las reservas en total de los activos sin contrapartidas se explicó por una fuerte reducción de los encajes bancarios en dólares –porcentaje de los depósitos bancarios que las instituciones están obligadas a mantener en sus cuentas del BCU por motivo de precaución–, que son consideradas reservas en el sentido más amplio del término.

Mientras que las reservas genuinas aumentaron US$ 1.877 millones en el período, las obligaciones en moneda extranjera del BCU con el sector financiero se redujeron en US$ 1.094 millones (27,9%), explicada por la revisión de la política de encajes durante el último año.

Como parte de un paquete de medidas para contener la caída de la moneda estadounidense en la plaza local –con la pérdida de competitividad que trajo aparejada, al retroceder con más fuerza que en los principales socios comerciales–, la autoridad monetaria resolvió en primera instancia el 23 de octubre reducir los encajes bancarios en moneda extranjera, de 35% a 25% del total de las colocaciones.

En diciembre, el Comité de Política Monetaria (Copom) resolvió acompañar la reducción en la tasa de interés de referencia con una profundización del cronograma de recortes para los encajes bancarios. De esta forma, la autoridad monetaria devolvió un punto porcentual de los depósitos obligatorios por mes hasta enero, con el compromiso de acelerar a partir de febrero y hasta julio a dos puntos porcentuales cada mes la tasa de devolución de encajes en moneda extranjera. De esta manera, al término del programa, la autoridad monetaria habrá liberado US$ 2.000 millones correspondientes a encajes en moneda extranjera, de los cuales US$ 1.300 millones serán volcados en 2010.