BID advierte que la mejora es muy frágil

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) alerta, en su informe anual, sobre la fragilidad de la prosperidad que comenzó a producirse en 2003 y que vaticina se mantendrá este año en América Latina. Según el documento, las perspectivas de mediano plazo para la región «siguen siendo muy inciertas, debido a «diversas secuelas que dejó la larga crisis de los años anteriores».

El estudio, que analiza el desempeño de los países miembros del BID durante 2003 y traza las perspectivas para este año, reconoce que gracias a una combinación de circunstancias externas e internas favorables, América Latina y el Caribe «han empezado a recuperarse del período de estancamiento iniciado en 1998, pero advierte que «la fragilidad de las finanzas públicas implica que los gobiernos no podrán ejercer un papel muy activo para apoyar la expansión de la demanda» que registra la región. Los técnicos de la agencia multilateral sostienen que lo que es «más grave aún, es que dicha fragilidad implica que la región es todavía vulnerable frente a nuevas perturbaciones que podrían afectar los ingresos tributarios o encarecer el servicio de la deuda». Por esa razón, el BID recomienda a los gobiernos que «tomen medidas enérgicas a fin de aprovechar la fase de recuperación económica para fortalecer la posición fiscal y mejorar el perfil de la deuda».