BID otorgará préstamos por U$S 1.200 millones al gobierno del Frente Amplio

Después de dos días de reuniones con la plana mayor del futuro gobierno, realizadas en el Radisson Montevideo Victoria Plaza Hotel, el presidente del BID, Enrique Iglesias, anunció que el organismo dará al país financiamiento por un total de 1.200 millones de dólares, a repartir en los próximos cinco años, sin contar préstamos directos para el desarrollo de emprendimientos privados. Además, estas cifras podrían ampliarse con la consolidación del crecimiento y el surgimiento de nuevos proyectos prioritarios.
En principio, se destacó la importancia de movilizar los recursos por desembolsar en proyectos apoyados por el banco, que ascienden a U$S 500 millones.

El orden fiscal y de la deuda pública, la productividad de la economía y el nivel de inversión, la profundización de la apertura externa y la recuperación de los niveles de bienestar social son los puntos que Uruguay deberá consolidar, según el BID, para el crecimiento económico.

El organismo presentó el documento “Los grandes desafíos para el desarrollo de mediano y largo plazo”, que aborda este proceso como un concepto integral y procura identificar estrategias y acciones de políticas públicas en el ámbito económico, social e institucional, compatibles con las restricciones existentes. Con este fin, el informe procura proporcionar opciones para el crecimiento, dentro de un proceso de generación de empleos, reducción de la pobreza y la exclusión social, agravada por la prolongada recesión que culminó con la crisis de 2002.

El BID ha sido y continúa siendo la principal fuente de financiamiento externo para el desarrollo del Uruguay, y espera continuar contribuyendo a esta nueva etapa a través de sus diversos instrumentos de apoyo financiero y no financiero, como los estudios y la asistencia técnica.

COINCIDENCIAS
En conferencia de prensa, el contador Enrique Iglesias sostuvo que el BID tiene coincidencias con el gobierno electo en muchas de sus prioridades, como los buenos balances macroeconómicos, un paso fundamental para tener un piso firme que permita asentar políticas de apoyo.

“El BID no vino a dar clases o recetas, sino a presentar el resultado de muchos trabajos en materia económica, social e institucional”, destacó su presidente.

Durante los dos días de deliberaciones se presentaron 26 documentos producidos por expertos del banco y por institutos de investigación locales y condensados en un informe denominado “Los grandes desafíos para el desarrollo de mediano y largo plazo”.

“Ese documento quiere ser un panorama general del país, sobre los problemas, los retos y las opciones que tiene por delante. El objetivo es facilitar al nuevo gobierno uruguayo, que asumirá el 1 de marzo, el análisis de los problemas, aportar elementos e identificar las pistas por donde el organismo podrá seguir contribuyendo en los próximos años”, declaró.

“Uruguay necesita una mayor y mejor inversión como punto de partida para un crecimiento mucho más fuerte y sostenible de la economía”, destacó el presidente del BID.

REUNIÓN EN MAYO
Iglesias adelantó que en el mes de mayo, con el nuevo gobierno ya en funciones, se discutirán nuevas pautas para la distribución de los recursos para lo que resta de 2005 y 2006.

Por su parte, el designado futuro Ministro de Economía, Danilo Astori, no pudo ocultar su satisfacción por el acuerdo alcanzado y calificó de “extraordinariamente positiva” la reunión con las autoridades y técnicos del BID, cuyo respaldo será esencial para superar las dificultades del país y afrontar el llamado Plan de Emergencia del Encuentro Progresista.

Astori señaló que en el primer semestre del año, Uruguay diseñará el futuro programa de apoyo con el BID y, además, se realizará la convocatoria conjunta al sector privado para explorar las posibilidades de apoyo directo. “El sector privado tiene que jugar un papel protagonista en materia de incremento de la inversión productiva en Uruguay”, afirmó.

Además, el senador de Asamblea Uruguay aseguró que el apoyo del BID “se planificó como para que no signifique un mayor endeudamiento” a la macroeconomía del país.