Blancos interpelarán a Astori y Gargano juntos por el TLC

El presidente del Directorio blanco, Jorge Larrañaga, y los principales senadores nacionalistas, interpelarán a los ministros Danilo Astori y Reinaldo Gargano en el Senado para que juntos informen la posición del gobierno en torno a un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos u otro similar, informaron a El Observador fuentes políticas.
Larrañaga guarda en una carpeta de su despacho una colección de recortes de medios periodísticos que registran las contradicciones entre Gargano y Astori sobre el asunto. El propósito no declarado de la interpelación, la primera que realizarán los blancos en el Senado, es sentar juntos a los dos ministros y ahondar las diferencias entre ambos. Quieren hacerse un festín.

La moción para convocar a los ministros al Senado será firmada por Larrañaga y los senadores Luis Alberto Heber (Herrerismo), Francisco Gallinal (Correntada Wilsonista) y Sergio Abreu (Alianza Nacional).

El Partido Nacional tiene los 11 votos necesarios para plantear la comparescencia de los secretarios de Estado, aunque el gobierno posee la mayoría legislativa que impide al Parlamento cualquier pronunciamiento adverso. Es así que no hay posibilidad alguna de censura o siquiera una declaración adversa. Los blancos lo saben y no esperan tanto.

Se conformarán si pueden hacer palanca en las diferencias entre Gargano y Astori a los efectos de hacerles pasar un mal rato.

Pero más allá de la jugada política, cuyos detalles serán considerados formalmente el lunes en la sesión habitual del Directorio blanco, los nacionalistas buscan generar un debate amplio sobre las relaciones internacionales de Uruguay. El eje de la discusión estará centrado en el inminente acuerdo comercial entre Uruguay y Estados Unidos, cuya naturaleza está bajo avanzado análisis de ambos gobiernos.

De la misma manera que explotarán las distintas sensibilidades que existen en el Frente Amplio en relación a las relaciones con Estados Unidos, los blancos también plantearán sus objeciones respecto al rumbo del Mercosur. El Partido Nacional rechaza la creación de organismos políticos supranacionales, como un Parlamento del Mercosur, ya que conciben el bloque como una alianza exclusivamente comercial.

Además se oponen con firmeza al ingreso de Venezuela al bloque, propiciada por Uruguay. Al respecto, Gargano dijo que se considera “el padre de la criatura”.


Mecánica parlamentaria. Una vez que los blancos presenten la moción de interpelación, en una fecha que establecerá el Directorio del Partido Nacional, corresponde al presidente del Senado, Rodolfo Nin Novoa, coordinar la fecha del llamado a sala, en consulta con los ministros.

Ello le permite al gobierno manejar los tiempos de la comparecencia y, además, fijar una estrategia para salir del trance.

Eso sí, ello sólo será posible si Astori y Gargano se ponen de acuerdo… al menos para administrar su discrepancias frente al Senado, donde la oposición tiene a sus principales referentes políticos, entre ellos el ex presidente Julio Sanguinetti, y al ex ministro de Economía, Isaac Alfie (Lista 15).


El tratado con EEUU. La posibilidad de estrechar el vínculo comercial con Washington a través de un Tratado de Libre Comercio se ha transformado en uno de los principales ejes del debate intrafrentista desde que Astori se pusiera al hombro el tema en un reportaje de Búsqueda a principios de año.

Desde entonces, los sectores marxistas de la coalición, con el Partido Socialista de Gargano a la cabeza, se transformaron en los opositores más tenaces a un TLC con la administración del presidente George Bush. Es más, el canciller se convirtió en el portaestandarte del rechazo al tratado.

El presidente, que en Caracas llegó a señalar que el asunto no estaba en la agenda del gobierno, se fue acercando a las posiciones de Astori y en su reciente entrevista con Bush quedaron abiertas todas las opciones.

El Plenario Nacional del Frente Amplio, en medio de una dura polémica, resolvió oponerse a un TLC en las actuales condiciones, pero dejó una puerta abierta para autorizar un convenio como el que se viene antes de octubre.

Entonces caduca la autorización parlamentaria que faculta a Bush a negociar acuerdos de libre comercio sin pronunciamiento del Congreso (fast track). En virtud de las resistencias internas en el Frente Amplio, el gobierno ya no habla de un TLC y dice que el nombre del convenio no importa.

El 9 de agosto llega a Uruguay el principal negociador de Estados U nidos, Everett Eissenstat, y esta semana ya quedaron planteados los posibles formatos para un acuerdo comercial.

POR CLAUDIO ROMANOFF DE LA REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR