Bocas de urna dan empate en México

En la primera elección presidencial desde el fin hace seis años de los regímenes de un sólo partido en México, el país profundamente dividido votó ya sea para mantener su actual camino de libre mercado o unirse a la creciente lista de países latinoamericanos, como Venezuela, Brasil y Bolivia, que eligieron líderes de izquierda.

Sondeos de dos empresas, una para la cadena Televisa y la otra para TV Azteca señalaron al cerrar los centros de votación que no se podían dar proyecciones de las elecciones, a las que llegaron en un virtual empate el oficialista Felipe Calderón y el izquierdista Andrés Manuel López Obrador.

La encuesta de Mendoza, Blanco y Asociados para la Cámara de Diputados señaló que el PAN tiene el 35% de la votación y el PRD 31%. El Partido Revolucionario Institucional (PRI), obtuvo el 28%. El margen de error del sondeo es de 1,5 puntos porcentuales.

Los mexicanos acudieron ayer a unas reñidas pero tranquilas elecciones presidenciales en las que enfrentaron el dilema de ir a un cambio de rumbo hacia una izquierda que reivindica a los pobres, o mantener un esquema conservador y promotor de la globalización que se instaló en el país hace seis años logrando una estabilidad económica no vista en dos décadas.

Ninguno de los candidatos ha emitido alguna opinión.

El presidente del Instituto Federal Electoral (IFE), Luis Carlos Ugalde, reiteró al cierre de los centros de votación que los aspirantes deben evitar cualquier pronunciamiento de victoria anticipado.

Por la mañana y tras votar cerca de la residencia presidencial, el mandatario Vicente Fox hizo un reconocimiento al pueblo mexicano porque “ha sabido consolidar la democracia”.

Fox, del PAN, terminó en 2000 la hegemonía del PRI que se mantuvo en el poder por 71 años desde 1929.

El izquierdista y el derechista centraron la atención de una inédita campaña presidencial en la que echaron mano de descalificaciones con una intensidad no vista con anterioridad.

Roberto Madrazo, el candidato del PRI, evitó entrar a la guerra de descalificaciones y buscó colocarse como la mejor opción ante lo que ha llamado la “izquierda radical” que representaría López Obrador y la “derecha intolerante” de Calderón.

Los otros contendientes, Patricia Mercado de Alternativa Socialdemócrata y Roberto Campa de Nueva Alianza, nunca superaron en conjunto el 10% de la intención de voto en las encuestas.

Hace un año, no se esperaba que la contienda fuera tan cerrada. López Obrador gozaba de una ventaja confortable en las encuestas, mientras que Calderón era un secretario de energía de perfil bajo en el gabinete de Fox.

Nacido en el estado sureño de Tabasco, López Obrador causó revuelo en la ciudad de México con su acento provinciano, su estilo personal austero y los estipendios mensuales para los ancianos.

En contraste marcado con el estilo de vida lujoso de otros políticos mexicanos, López Obrador conducía un auto modesto y vivía en una colonia de clase trabajadora. Planea pagar muchos de sus proyectos, incluida la ampliación de su programa de pensiones al ámbito nacional, recortando los salarios de funcionarios y estableciendo un programa de austeridad en la inflada burocracia de México.

Calderón, un político de segunda generación en el PAN y abogado de formación, se abrió camino en la contienda con una serie de anuncios en los que se comparaba a López Obrador con el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y se decía que es un”peligro para México”.

López Obrador ha dicho que escuchará y respetará a todos, sin embargo, su prioridad serán los 40 millones de pobres del país. Incluso, anunció la aplicación de programas sociales como pensiones universales a ancianos y la reducción de los precios del gas, la electricidad y la gasolina.

Calderón, por su parte, promete crear puestos de trabajo a partir de la promoción de la inversión privada y combatir así la pobreza.

jornada tranquila. Las autoridades electorales y gubernamentales afirmaron que la jornada se había desarrollado con tranquilidad , salvo algunos incidentes, entre ellos una denuncia del PRD de que dos de sus representantes en centros de votación en el estado sureño de Guerrero fueron asesinados por la mañana.

Poco antes del mediodía, el líder del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), el subcomandante Marcos, encabezó una movilización en el centro de la ciudad de México para pronunciarse en contra del sistema electoral y los partidos políticos como parte de su denominada “La Otra Campaña”, a través de la cual busca crear un movimiento nacional de izquierda al margen de las instituciones.

Rivales

Calderón y López Obrador se embarcaron en una campaña donde no faltaron los insultos