Botnia cumple exigencias ‘en exceso’, dice Banco Mundial

ECOMETRIX libró el primero de cuatro informes que realizará en el transcurso de dos años sobre el desempeño ambiental y social de Botnia.
La consultora afirma que «en muchos casos, los requisitos mínimos exigidos en el Plan de Acción Ambiental y Social han sido excedidos» y que «en unos pocos casos se realizarán acciones adicionales para asegurar el resultado deseado».
Destaca que Botnia y la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) «han elaborado programas de monitoreo ambiental por separado» y que los mismos son «sumamente exhaustivos y exceden los compromisos identificados con el Estudio de Impacto Acumulativo (CIS, según sus siglas en inglés).
Los programas incluyen el monitoreo del efluente de la planta, las emisiones atmosféricas, la calidad del agua, la calidad de los sedimentos, los indicadores biológicos, los parámetros metereológicos, la calidad del aire, inversiones atmosféricas, aguas subterráneas, calidad del suelo e indicadores terrestres. «En conjunto, estos componentes del monitoreo brindarán un registro cuantificable de las emisiones de fuente (efluente, aire), la respuesta de los medios (agua, aire, suelo y aguas subterráneas) y la respuesta biológica (animales acuáticos, flora y fauna).
El informe señala que los programas de monitoreo siguen protocolos «ampliamente establecidos» y añade que en el caso del estudio de agua, calidad de los sedimentos e indicadores biológicos son similares a exigidos a las plantas de celulosa de Canadá.
Asimismo precisa que hay otros componentes del programa de monitoreo que «no tienen precedentes» y por lo tanto deben interpretarse «con especial cuidado». «El monitoreo de la calidad del suelo, la flora y la fauna excede los compromisos asumidos en el CIS, señala y pone como ejemplo el monitoreo del comportamiento de las abejas y la calidad de la miel, cuyo resultado puede ser mal interpretado porque «muchos factores que van más allá de la influencia de la planta podrían incidir en esos indicadores».
En este sentido también se alude al monitoreo biológico que se cree «muy extenso y quizás más ambicioso de lo necesario». El programa incluye un muestreo y análisis completo cada tres meses de los sedimentos, plancton e invertebrados, y cada seis meses para los peces. «Esta frecuencia es quizás demasiado ambiciosa considerando que puede demandar seis meses o más procesar todas las muestras e informar sobre los resultados del monitoreo. En comparación, las plantas de celulosa de Canadá deben realizar esta clase de programa de monitoreo de efectos ambientales cada tres años, y la mayoría de los otros países no tienen dicho requerimiento». La consultora aconseja «rever y modificar estos requerimientos» una vez establecida una base de datos adecuada.

RESIDUOS TÓXICOS

Por otra parte, el informe confirma que Botnia producirá anualmente 150 toneladas de desechos peligrosos, entre ellos, aceites, solventes, baterías, plaguicidas, residuos de laboratorio, detergentes, etc.
La directora de Comunicación de Botnia, Florencia Herrera, dijo a Ultimas Noticias que la cifra constatada por Ecometrix «confirma que la empresa cumplirá con todo lo que el Ministerio de Vivienda (Mvotma) estableció en materia de impacto ambiental».
Herrera explicó que los residuos constituyen «el resultado habitual de cualquier industria de gran tamaño» y que serán aislados en dispositivos especialmente diseñados para proteger el medio ambiente y posteriormente reciclados en empresas especialmente preparadas, la mayoría de las cuales se ubica en Finlandia.
Respecto a la utilización de 13 químicos de alto contenido tóxico para la producción de pasta de celulosa, explicó que los productos llegarán a Botnia en «barcos especialmente acondicionados para el transporte de químicos, como lo hacen los elementos utilizados por la industria». Desde el puerto serán trasladados por cañería hacia sus locaciones finales, lo que implica que «no habrá ningún riesgo para la población».
Para Botnia, «lo importante es que el estudio de Ecometrix confirma que Botnia cumple con toda la tecnología establecida en el estudio de impacto ambiental». El Banco Mundial ordenó otros tres estudios medioambientales para confirmar el cumplimiento de la normativa vigente.