Botnia en marcha antes de las elecciones argentinas

Arana dijo ayer que la empresa Botnia remitió el martes la documentación solicitada por el Ministerio de Vivienda para el otorgamiento del último permiso. Esta documentación está ahora a consideración de los técnicos de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama). «La autorización final para la puesta en funcionamiento de la fábrica depende exclusivamente de las autoridades de Medio Ambiente de nuestro país», explicó. Agregó que más allá «del rigor y el cuidado que hay que tener en este caso», le pedirá a la directora de la Dinama, Alicia Torres que «le de un rápido diligenciamiento al trámite».

Arana estimó que el permiso estará en «menos de un mes», es decir, antes de las elecciones argentinas que se celebran el 28 de octubre.

Con Vázquez. En tanto, el presidente del Directorio nacionalista, Jorge Larrañaga, y tres representantes de las diversas corrientes de ese partido -Sergio Abreu, Francisco Gallinal y Luis Alberto Heber-, se reunieron ayer con Vázquez para interiorizarse de la marcha del diálogo con Argentina.

Los dirigentes llegaron a la residencia oficial del Prado unos minutos antes de la hora 11.30. Vázquez dialogó con los blancos durante 75 minutos. Hubo algo de «juego de mediocampo» -según definió uno de los participantes- con comentarios en tono distendido que sirvieron para romper el hielo antes de empezar la conversación de fondo,

No se sirvió café ni agua. A los nacionalistas les llamó la atención, por ejemplo, que el presidente se hubiera presentado solo en la audiencia. El diálogo transcurrió en su oficina, contigua a la residencia oficial donde suele reunir al gabinete.

Una vez que se acomodaron en los sillones, Larrañaga rompió el fuego: «Señor presidente, venimos a fortalecer el país y no a fragilizarlo. Por eso, queremos recibir información».

Vázquez pasó revista a la reunión en Anchorena, de la que participaron Gonzalo y Alberto Fernández, el canciller argentino Jorge Taiana y el embajador uruguayo Francisco Bustillo.

Hasta dónde se llegó en ese «diálogo» -al que el presidente evitó cuidadosamente llamar «negociación»- fue el centro de la conversación. El presidente le informó a los nacionalistas que lo que está arriba de la mesa es una serie de elementos «conexos» con el tema de Botnia, como un plan conjunto de desarrollo sustentable del Río de la Plata, la renegociación del Estatuto del Río Uruguay, y la reorganización de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), dijeron a El País participantes de la reunión.

En ese sentido, Vázquez les transmitió que hasta ahora está «a medio camino» la conformación de la agenda para nutrir esa mesa de diálogo binacional donde considerar los temas mencionados y dijo que el avance está supeditado a otras conversaciones. Pero como Vázquez no tiene comunicación con el presidente argentino Néstor Kirchner, los avances que se produzcan deben ser procesados por los dos Fernández, explicaron los informantes.

Vázquez enfatizó que «no hay nada comprometido» con Argentina e insistió en separar lo que es diálogo de la negociación. «Ahora estamos en pleno diálogo», repitió.

En el curso de la charla, a alguno de los representantes del Partido Nacional le quedó la certeza de que Botnia no comenzará su producción hasta después de las elecciones en Argentina. Por eso, los blancos le preguntaron a Vázquez si el gobierno se había comprometido de alguna forma a eso. El presidente respondió que no y que si la planta no comienza a trabajar es porque tiene pendiente una autorización sobre instalaciones relativas al medio ambiente de la ciudad de Fray Bentos. «La habilitación depende de la Dirección de Medio Ambiente. Son aspectos técnicos», insistió Vázquez. «No hay acuerdo de ninguna naturaleza», agregó.

Casi sobre el final los nacionalistas plantearon la conveniencia de «marcar la cancha» con Brasil, así como en las relaciones bilaterales y otros aspectos relativos al Mercosur. Pero no hicieron ninguna mención a la gestión del canciller Reinaldo Gargano.