‘Botnia no se mueve’, advirtió Vázquez ayer desde Fray Bentos

La celebración del centenario del Batallón Rincón en Fray Bentos se llevó a cabo tal lo previsto en el protocolo. La única sorpresa fue un comunicado distribuido por el dirigente comunista Marcos Gérez, que preside la mesa política local del Frente Amplio, que recordó que en esa unidad se había torturado a varios militantes de izquierda, entre ellos al médico Vladimir Roslik.

Al cabo de la ceremonia el presidente Tabaré Vázquez dialogó con los medios. Ante los reclamos de los damnificados por el bloqueo, el presidente se comprometió a estudiarlos, aunque aclaró que «todos los uruguayos somos víctimas inocentes de este conflicto y así lo tenemos que entender. Es un problema que afecta a todos los uruguayos, pero siempre van a encontrar en el gobierno nacional las puertas abiertas para dialogar y encontrar los caminos posibles». No quiso anticipar qué caminos para no «generar falsas expectativas».

Cuando los periodistas le preguntaron a Vázquez acerca de su contacto con el cónsul argentino, Daniel Alcaide, el presidente aprovechó para manifestar su disposición de no negociar con el bloqueo.

«Sí, vamos a conversar y dialogar como lo hemos hecho siempre. Lo que no vamos a hacer es negociar con los puentes cortados, porque eso es absolutamente ilegal, no dicho por nosotros, sino dicho por los tribunales competentes, en este caso me refiero específicamente al Tribunal de Controversias del Mercosur, que estableció por unanimidad de sus tres integrantes y uno de ellos argentino, que el corte es absolutamente ilegal y hay que levantarlo», respondió Vázquez.

reclamos. Luego que el presidente partiera rumbo a Paysandú, una delegación oficial permaneció en Fray Bentos. El Secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández, y el director general de Secretaría de la Cancillería, José Luis Cancela, junto al intendente Omar Lafluf se entrevistaron con los damnificados por el corte. La reunión se llevó a cabo en la Sala Ruggia de la Intendencia y, en realidad, había sido programada de manera independiente a la visita oficial del presidente.

Al finalizar el encuentro Gonzalo Fernández señaló que había recogido las inquietudes, incluso un planteo del Círculo de Transporte Internacional hecho tiempo atrás y que permanece sin respuesta. «Yo no comprometí ningún tiempo (para dar respuesta a los planteos). Lo único a que me puedo comprometer siempre es a tratar de trabajar lo más rápido posible y trasladar a quien corresponda los planteos», dijo Fernández. Luego, tanto Fernández como Cancela se refirieron a la instancia de diálogo en Madrid, en principio prevista entre los días 17 y 20 de abril, aunque sin abundar en detalles sobre la posición con que irá Uruguay.

«Veremos si nos toca ir, porque quizás el diálogo sea a nivel de los propios cancilleres. En el diálogo se dialoga, se habla, se barajan soluciones. La negociación es otra cosa. Creo, sin entrar en detalles, que lo que se va a ofrecer en Madrid, es lo que se ha ofrecido siempre. Transparencia, información, tratar de convencer al gobierno argentino de que esta planta no va a generar la catástrofe ecológica que del otro lado del río piensan que se va a generar», apuntó Fernández.

En lo concreto, y como propuesta, el Secretario de la Presidencia sólo manejó la oferta de monitoreo conjunto que Uruguay ha planteado reiteradas veces a Argentina.

Ninguno de los dos funcionarios de gobierno transmitió demasiado entusiasmo en una pronta salida al conflicto. Si bien se mostraron confiados en la instancia de diálogo, dieron a entender que la solución aún tomará más tiempo.

Como dato significativo, Gonzalo Fernández reveló que la Cancillería analiza la posibilidad de algún reclamo al vecino país por el estado del Río de la Plata. Un reciente estudio internacional reveló que el curso fluvial es el tercero más contaminado del mundo. Argentina enfrenta el problema de la alta contaminación del Riachuelo en la capital, un curso que recibe considerables cantidades de desechos industriales y es afluente del Plata. Cuando se le interrogó a Fernández si Uruguay no tenía el mismo derecho a reclamar por el estado de las aguas del Plata y la responsabilidad argentina, este respondió: «Sí, de hecho ese es un problema que seguramente está manejando la Cancillería».