BPS fortalece fiscalización con el ingreso de 100 funcionarios

Por su parte, el vicepresidente del BPS, Heber Galli, señaló que «es necesario reforzar el personal existente en áreas como la Asesoría Tributaria y de Recaudación (ATYR) que se encarga de la gestión de cobro o la fiscalización para mejorar y hacer más eficientes esas áreas».

Actualmente en la plantilla del BPS hay 5.000 trabajadores, de los cuales la mayor parte son administrativos y el promedio de edad del personal ronda los 47 años. La División Fiscalización posee 217 funcionarios y contratados, de los cuales 132 trabajadores son administrativos, según el informe elaborado por una misión del FMI que el año pasado evaluó la situación de los organismos recaudadores.

El organismo internacional recomendó «el fortalecimiento de las gerencias de Fiscalización y Gestión de Cobro» y «abordar una reforma de los recursos humanos» en esa área que contribuya a «crear una sensación de riesgo ante los contribuyentes que defraudan».

También en línea con las recomendaciones, el BPS prevé implementar un «un plan de fiscalización estratégico» este año, agregó Galli.

Los directores del BPS se mostraron de acuerdo con varias recomendaciones del FMI, como crear tribunales especiales para temas tributarios e intensificar el cruce de información con los otros organismos recaudadores -Dirección General Impositiva y Dirección Nacional de Aduanas-. En cambio, tienen discrepancias con otras propuestas, como la de instaurar un régimen de incompatibilidad y dedicación exclusiva de los funcionarios del área de fiscalización, similar al que rige en la DGI. Al respecto, Murro señaló que la situación en el BPS «no es comparable con la DGI» debido a que en el Banco «ha habido incrementos de sueldos considerables en 1993».

Los directores tampoco son partidarios de eliminar la norma que obliga a comprobar todas las denuncias de los trabajadores y pasar esa tarea al Ministerio de Trabajo. Según el FMI, esta disposición fuerza a destinar la mayor parte de los recursos humanos del área fiscalización a esta tarea, en lugar de dedicarse a inspecciones «selectivas» para detectar fraudes. Murro indicó que desde se produjo la misión del FMI se han duplicado las inspecciones zonales o rastrillo desde 700 a 1400 por mes. Agregó que «recibir denuncias de los trabajadores por problemas de evasión es una tarea propia del Banco».

En marzo llegará una nueva visita del FMI encabezada por el economista, Patricio Castro, solicitada por el BPS para avanzar en el plan de fiscalización y de gestión de cobro.