BPS lanzará operativo rastrillo para combatir el informalismo

El Banco de Previsión Social (BPS) prepara un plan de fiscalización para aplicar este año, que pondrá el acento en “operaciones rastrillo” –ya sean ferias o actividades empresariales a la vista–, con el cual se busca avanzar en la formalización de la actividad laboral, informó a El Observador la representante de los empresarios en el organismo, Elvira Dom.
“No se trata de salir a clausurar sino que las actividades económicas se regularicen y formalicen”, acotó la directora.

Mientras tanto, las cámaras empresariales esperan una actitud más decidida del organismo previsional y de otras agencias estatales contra el informalismo, que consideran una competencia desleal, comentaron a El Observador voceros industriales.

El BPS, dijo Dom, no recibió últimamente denuncias de que haya aumentado la informalidad en la vía pública, “que se mantiene prácticamente en los mismos niveles que hace 5 o 6 años”.

Sin embargo, basta ir a cualquier feria para ver la dimensión que tomaron, más allá de los límites permitidos, donde se vende desde zapatillas y camisas de China, galletitas de Argentina, café u otros alimentos de Brasil o productos falsificados hechos en Uruguay.

La paridad cambiaria con el real, la moneda brasileña, desalentó el contrabando de productos desde ese país, que según datos de la Asociación Empresarial de Tacuarembó, llegó a significar a ese departamento la fuga de U$S 1 millón mensuales hacia Santa Ana do Livramento, en el límite con Rivera.

El Banco de Previsión Social comenzará, seguramente en abril, una campaña masiva de comunicación para dar a conocer los beneficios de inscribirse en la seguridad social y explicar el Domínguez, mecanismo que se amplió con la ley de reforma tributaria que regirá desde el próximo 1º de julio.

Golpeados. En tanto, el presidente de la Cámara de la Vestimenta, Elbio Fuscaldo, dijo a El Observador, que el “contrabando es gigante en la región y está liquidando a la industria de la zona Mercosur”. Señaló que con las trabas que pone el Mercosur a sus socios, lo “único que circula libremente es el contrabando”. Estimó que 40% del total de la ropa vendida en el país se comercializa por canales informales, y por lo tanto no paga impuestos. La industria de la vestimenta genera en Uruguay 7.000 puestos directos de trabajo, según registros del BPS para empresas de más de cinco personas.

La cámara detectó que, además, existe un “contrabando técnico”, que es el ingreso legal de mercadería subfacturada, que obliga al importador a vender “en negro” (sin facturas), dijo Fuscaldo.

En tanto desde la Cámara del Calzado, el secretario ejecutivo, Daniel Tournier, señaló a El Observador que para el sector el principal problema no es tanto el contrabando, que lo hay, sino la importación legal. En 2006 se importaron 11.900.000 pares de calzados, lo que golpea a la industria nacional que no llega a exportar por US$ 4 millones.

El empresario dijo que en Uruguay hay también talleres informales que fabrican calzados y a pesar de no pagar impuestos, igual tienen problemas para competir con los precios de los importados. La Cámara tuvo contactos con el gobierno para gestionar, no que se impida la importación de zapatos, sino que se tomen medidas “para que se paguen impuestos por el valor real de los productos ingresados al país”, explicó.