Brasil lanza más medidas para contener la crisis.

Para aumentar la oferta de crédito y reducir la presión sobre el real (que se depreció cerca de 30% este año), el gobierno autorizará a ofrecer hasta unos US$ 10.000 millones de las reservas internacionales para financiar empresas, informó el presidente del Banco Central, Henrique Meirelles.

El Ejecutivo también lanzó un incentivo al consumo para apoyar una de las industrias más afectadas hasta el momento, la automotriz, llevando a cero por tres meses el Impuesto sobre Productos Industrializados para la compra de autos de menor cilindrada (1.000 cm3), el llamado auto “popular”, que era de 7%. Y redujo a la mitad el impuesto para los autos de hasta 2.000 cm3.

La industria automotriz, en contrapartida, se comprometió a intentar mantener el empleo, informó el ministro de Industria, Miguel Jorge.

El gobierno aprobó asimismo una reducción del impuesto a la renta (con nuevas alícuotas para los salarios más bajos) y redujo a la mitad (de 3% a 1,5%) la tasación a las operaciones financieras para personas físicas.

Las exoneraciones suman unos US$ 3.500 millones.

El gobierno prevé más adelante adoptar más medidas “para impedir que
haya una desaceleración fuerte de la economía brasileña y para impulsar el crecimiento económico en 2009″, anunció al terminar la presentación ante la prensa el ministro de Hacienda, Guido Mantega.

Antes de realizar el anuncio, el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, se reunió por más de cuatro horas con una treintena de los empresarios más importantes del país.

Lula les garantizó que su gobierno se empeñará con más medidas de impulso económico antes de fin de año y les pidió un compromiso para mantener la inversión y el empleo.

Al término de la reunión el presidente de la Compañía Siderúrgica Nacional, Benjamin Steinbruch, indicó a la prensa que Lula les prometió que “hará todo lo posible, desde el punto de vista fiscal, financiero, exonerando inversiones, laboral, lo que pueda hacer que compete al gobierno” para combatir la crisis.

“Hubo una disposición muy firme (del gobierno) de actuar en coordinación con el sector privado para minimizar los efectos de la crisis”, anunció el presidente de la Confederación Nacional de la Industria, Armando Monteiro Neto.

“Brasil reúne condiciones que nos posibilitan tener una desaceleración menor que en otros países (…) si hacemos un esfuerzo concentrado -el gobierno con medidas y los empresarios manteniendo inversiones y no entrando en un proceso de despidos- conseguiremos mantener un crecimiento del 4% el próximo año”, dijo Mantega.