Brenta: ´Las cámaras empresariales deberían retirar la queja ante la OIT´.

El gobierno y los empresarios seguirán enfrentados a raíz de la ley de Negociación Colectiva. El Poder Ejecutivo considera que el alto porcentaje de acuerdos logrado en los Consejos de Salarios es suficiente como para que la queja realizada en la Organización Internacional del Trabajo deje de tener lugar, pero el empresariado la mantendrá firme.
«El 92% de acuerdos deberían hacer reflexionar a los empresarios y deberían retirar la queja de la OIT. Ese 92% de empresarios acordó en las negociaciones. El gobierno se ha comprometido a discutir acerca de la ley, pero la práctica ha demostrado que es una herramienta que ha logrado acuerdos entre empresas y trabajadores», dijo el ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, a El Observador.
El ministro señaló que sería «un gesto político de reconocimiento al gobierno en el equilibrio y manejo de las relaciones laborales que ha dado como resultado ese 92% de acuerdos».
Sin embargo, el argumento no convence a la contraparte. El presidente de la Cámara de Comercio, Alfonso Varela, dijo a El Observador que «no cabe la posibilidad» de retirar la demanda. «La queja está fundada en principios jurídicos sólidos. No podemos vincularla al funcionamiento de los Consejos de Salarios, donde vamos a negociar buscando acuerdos», dijo.
El empresario acusó al gobierno por su actitud en las negociaciones salariales. «En algunos grupos acordamos libremente, pero en otros hemos sido coaccionados por el Poder Ejecutivo. Algunas veces nos dijeron: ´Hay que acordar así porque si no, votamos´», indicó.
Brenta se defendió de la acusación de Varela. «El gobierno ha ejercido su potestad de votar, que estipula la ley, solo en los montos mínimos por categoría. El 92% es de acuerdo de negociación bipartita. ¿Donde está la coacción? ¿Cuál es la coacción cuando hay empresarios que proponen asociarse al gobierno para recuperar uruguayos en el exterior, o para impulsar capacitación en la construcción? Hay algunos empresarios dispuestos a poner por delante los intereses del país, y otros no», dijo.

Ayuda. En cuanto a la queja que los empresarios mantendrán en la OIT, Varela señaló que se le pidió al organismo que «trate de ayudar» a conformar un ámbito de discusión para una nueva ley, y que «el gobierno se comprometió el año pasado a instalarlo, algo que hasta ahora no ha hecho», dijo.
El empresario manejó al tema de las ocupaciones de lugares de trabajo como uno de los prioritarios. El punto fue retirado de la ley de Negociación Colectiva, pero Varela dijo que «aunque haya sido sacado del articulado, se incluyó en un decreto que regula las ocupaciones y se agregó el tratamiento diferencial en oficinas públicas, en una clara violación a las normas constitucionales».
Brenta dijo que «en los aspectos de quejas que los empresarios mantienen, han encontrado disposición para discutir» y que a fin de mes serán reanudadas las conversaciones.
La agenda de la convocatoria incluye también el «diálogo nacional sobre el empleo», una actividad que se hará con la OIT el año que viene.

Menores. Brenta considera que las recomendaciones que realizó la OIT en cuanto a la ley de Negociación Colectiva, «establecen su validez».
Señaló que «cuando se propone una modificación a algo, se está proponiendo mantenerlo», y que el organismo «promueve permanentemente la negociación colectiva».
Según el ministro, «la demostración de la validez de la herramienta es que cuando no hubo negociación colectiva y primó la mas cruda desregulación laboral en los años 90, la conflictividad era seis veces mayor al máximo que se registró en este período, según el Instituto de Relaciones Laborales de la Universidad Católica».
Y así como en el tema de la demanda internacional las partes están enfrentadas desde hace tiempo, en algo tienen coincidencia: ambas consideran que la segunda ronda de negociación salarial que está a punto de comenzar, será más ágil y con menos conflictividad.