BROU refinanciará deudas pasándolas de dólares a UI

El Banco República (BROU) comenzará a aplicar en aproximadamente dos meses un plan de facilidades de pago a productores rurales que refinanciaron sus deudas mediante el mecanismo de bono cupón cero creado en el año 2001, que surgió de la necesidad de aliviar un endeudamiento agropecuario que, en líneas generales, afecta a 18.000 productores que en conjunto deben unos US$ 400 millones.
El presidente del BROU, Fernando Calloia, afirmó ayer a El Observador que la medida fue acordada para buscar una fórmula que garantice una “solución de fondo” a los deudores y que permita fortalecer la situación patrimonial de la entidad.

El plan comprende a 1.437 productores agrícolas y ganaderos con deudas individuales de hasta US$ 200.000 y a cuatro con pasivos levemente mayores a esa cifra. En conjunto la deuda contraída asciende a US$ 53,6 millones.

Según remarcó Calloia, lo “atractivo” del plan reside en que el 30 de abril –tal como estaba previsto en los criterios establecidos en el cupón cero– los deudores no pagarán el monto del capital exigido originalmente (cupón), que correspondía a aproximadamente el 27% de la deuda.

A cambio, el plan del BROU supondrá convertir la deuda de dólares a unidades indexadas (UI) a la inflación, que deberá ser pagada en cinco años (en 2010) en lugar de 20 años.

Calloia explicó que el financiamiento en UI será aplicado “para evitar que las oscilaciones cambiarias afecten la capacidad de pago del productor”.

Por otra parte, explicó que la modalidad diseñada presenta una oferta “tentadora” en materia de tasa de interés, que será cero para productores con deudas menores a US$ 15.000, los que solamente pagarán el capital reajustado en UI.

La oferta se amplía con una tasa de interés bonificada, significativamente más baja a la incluida en el cupón cero, que era de 9,25% calculada sobre el capital total. En este sentido, dijo que aún no está definido el guarismo, pero que la tasa de interés que regirá estará entre 3% y 5%.


Estímulo. “Con este plan esperamos que el productor se vea estimulado a pasarse a un nuevo sistema de financiamiento que, si bien demandará esfuerzo para saldar una deuda a un plazo mucho más reducido, presenta como ventaja que pagará la mitad de la obligación contraída”, teniendo en cuenta la exoneración de intereses y la bonificación de las tasas que regirá para las franjas establecidas.

Como primera condición, Calloia sostuvo que para adherirse al plan el productor deberá estar al día con el pago de intereses al 30 de abril. Añadió que en un período de aproximadamente dos meses, “cuando se ponga en marcha la operativa”, el cliente deberá formalizar su interés en las ventanillas del banco. De lo contrario, tendrá que amortizar el 27% del capital originalmente adeudado, de acuerdo a lo establecido en el cupón cero, mecanismo autorizado durante el inicio de la administración Batlle para deudas que no sobrepasaran los US$ 200 mil (capitales e intereses) al 31 de diciembre de 2001. De todas formas, para el cálculo de la deuda se tomó el 30 de abril de 2001.

La otra modalidad adoptada obedeció a un régimen de cancelación total de deudas mediante bonos del gobierno uruguayo, al que se accedió hasta el 30 de setiembre de 2002 y que permitió bajar en US$ 80 millones los pasivos con la banca oficial y privada.

El bono cupón se llama así porque no producen intereses como los otros bonos (ejemplo Bonos del Tesoro), sino que la ganancia surge de recuperar al final del plazo acordado un monto similar al principal de la deuda.

Además de las deudas derivadas directamente de la actividad agropecuaria de hasta US$ 200.000, la fórmula incluyó también a quienes hayan reperfilado su deuda o hecho uso del cupón cero anteriormente.

El bono cupón cero es un mecanismo creado a fines de los años 1980 para comenzar a resolver la problemática derivada de la deuda externa de los países, en el marco del Plan Brady.

Pretendió ser instalado con fuerza durante el último tramo del segundo gobierno de Julio María Sanguinetti para aliviar el endeudamiento agropecuario, pero no funcionó ante la escasa adhesión de los productores.

En el año 2001 la administración anterior planteó como alternativa de similares características a los bonos cupón cero un sistema de certificación de depósitos en el BROU. Esta variante contó con mayor respaldo debido a que vinculó directamente a los deudores con la entidad acreedora, la cual a su vez dispondría de estos fondos.

El gran beneficio del sistema de cupón cero era la posibilidad de pagar los adeudos en un plazo de 15 a 20 años. Adicionalmente, se incluía una forma de amortización de los intereses de la deuda a través de una cuota anual (que se efectiviza en dos pagos) a una tasa de interés de 9,25%, calculada sobre el capital total.

Se estableció que el 30 de abril de este año esos deudores debían abonar al BROU un monto equivalente al 27% de la deuda.