Buenos Aires acorazada por nueva jornada ‘piquetera’

BUENOS AIRES | ANSA

Miles de manifestantes volvieron a marchar ayer por las calles de Buenos Aires durante una jornada de movilizaciones simultáneas para respaldar reclamos diversos y que se realizaron sin incidentes, bajo el control de 1.500 policías sin armas de fuego, por orden del gobierno nacional.

El gobierno del presidente Néstor Kirchner puso a prueba durante la jornada un nuevo dispositivo de prevención de las manifestaciones de protesta, que consiste esencialmente en una mayor presencia policial en las calles.

Las movilizaciones simultáneas convocaron a los centros de estudiantes universitarios, «piqueteros», partidos de izquierda, organizaciones sociales y travestis, lo que sumió en el caos al tránsito en el sector céntrico de la ciudad.

Las manifestaciones tuvieron como destino el Palacio de Tribunales, el Congreso Nacional, la Legislatura de Buenos Aires, La Plaza de Mayo y la Casa de Santa Cruz, provincia de la que es oriundo el presidente.

VALLADO. Los vallados metálicos y los anillos de seguridad montados por la policía en torno de esos lugares dieron el aspecto de una ciudad acorazada.

Voceros de la Secretaría de Seguridad informaron que la jornada de protesta concluyó «sin incidentes y con normalidad», luego de doce horas de marchas y concentraciones.

«No se han reportado incidentes, ataques a la propiedad ni detenidos», informaron los voceros oficiales.

La primera movilización de la jornada se realizó a Tribunales en reclamo de la libertad de dos dirigentes estudiantiles de izquierda acusados de incautar las urnas durante una elección estudiantil en la Facultad de Ciencias Sociales.

Posteriormente, organizaciones sociales marcharon a la Legislatura de Buenos Aires para protestar contra la aprobación del Código de Convivencia Urbana, que reprime la oferta de sexo en la vía pública, prohíbe la venta callejera y reduce la inimputabilidad penal a 16 años.

La Legislatura de Buenos Aires fue rodeada y atacada el 16 de julio durante tres horas, ante la inacción policial, lo que desató críticas al gobierno y demandas de sectores conservadores de represión a las protestas sociales.

ESTRATEGIA. A partir de ese acontecimiento, el gobierno de Kirchner modificó su estrategia y ordenó «saturar» las calles de Buenos Aires con policías duran-te las protestas, pero sin por- tar armas de fuego y sin reprimir.

La estrategia fue aplicada ayer también frente al Congreso, donde sindicatos combativos expresaron su repudio a la Ley de Responsabilidad Fiscal, por considerar que se trata de un «nuevo ajuste del FMI».

La Casa de Santa Cruz también fue escenario de una protesta de grupos piqueteros, en solidaridad con los trabajadores petroleros que desde hace nueve días ocupan un yacimiento en el norte de esa provincia.

Los manifestantes, ante la imposibilidad de avanzar hacia la Legislatura que estuvo vallada desde anoche, optaron por dirigirse a la Plaza de Mayo, donde terminaron por confundirse con los ex combatientes de las Islas Malvinas que desde abril acampan en el lugar, en demanda de una pensión de guerra.