Bush busca enmendar relaciones con sus aliados

AFP

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, comenzó una visita de dos días a sus pares de la OTAN y la Unión Europea (UE) pidiendo al Viejo Continente que olvide el “desacuerdo pasajero” de la guerra en Irak y que sea un socio “fuerte”.

En un discurso pronunciado por la tarde en la capital belga, Bush tendió la mano a Europa en el corazón mismo de la UE y llamó a olvidar los malos momentos provocados por el rechazo de Francia, Alemania y Bélgica a la intervención en Irak en 2003.

“Tiene poco sentido seguir enfrentándonos sobre lo que estaba bien y mal: Empecemos una nueva era de unidad transatlántica”, alentó.

Bush aseguró que “ningún desacuerdo pasajero” puede alterar de forma duradera las relaciones transatlánticas, ya que una «amistad sólida es esencial para la paz y la seguridad en el mundo».

Por eso instó a los europeos a aportar una “ayuda tangible” a Irak “política, económica y en materia de seguridad” después de las elecciones del 30 de enero, a lo que los cancilleres de la UE respondieron este lunes acordando financiar un programa para formar a jueces y policías iraquíes.

Bush repasó en su discurso los asuntos que tratará con sus pares europeos el martes en una cumbre con la UE, comenzando por la resolución del conflicto israelo-palestino, que debe ser “objetivo inmediato” de europeos y estadodunidenses, lo que fue elogiado por el alto representante de Política Exterior de la UE, Javier Solana.

Asimismo exigió junto con su homólogo francés, Jacques Chirac, con quien cenó ayer, el final de la ocupación siria de Líbano.

El presidente hizo además un llamamiento al “régimen iraní” para que “deje de apoyar a los terroristas” y “no desarrolle armas nucleares”.

Respecto a Ucrania, consideró que “debe ser acogida en la familia euroatlántica”, un día antes de que los mandatarios de la organización se reúnan con el nuevo presidente ucraniano, Viktor Yushchenko, en Bruselas.

Por último, Bush apremió a Rusia a “renovar su compromiso con la democracia y el Estado de derecho”, tres días antes de su reunión con el presidente ruso Vladimir Putin en Bratislava.

La visita de Bush a la sede de las instituciones europeas se enmarca en una gira de cuatro días por el Viejo Continente, en la que también visitará Alemania y Eslovaquia. El viaje se produce pocas semanas después del comienzo de su segundo mandato, en enero.

Bush llegó a Bruselas el domingo por la noche y en su primer actividad oficial tuvo una audiencia con los reyes Alberto II y Paola en el Palacio Real. Posteriormente se reunió con el primer ministro belga, Guy Verhofstadt, y con el secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer.

Hoy, Bush se reunirá con los jefes de Estado y de gobierno de los otros 25 países de la OTAN en una cumbre organizada con motivo de su visita, en la que se espera que todos los aliados se comprometan a participar en la misión de la Alianza del Atlántico Norte en Irak.

Por la tarde, Bush se encontrará con sus homólogos de los 25 países de la UE, cita sin precedentes en una cumbre UE-EEUU, tras lo cual continuará rumbo a Alemania.

Preocupación por Rusia. Bush, sugirió que la entrada de Rusia en la Organización de Libre Comercio podría verse perjudicada debido al deterioro democrático en ese país.

“Una parte de los requerimientos para la pertenencia en la OMC es que haya un mercado abierto, que haya un economía abierta”, que a su vez se produce en países “que están abiertos a las voces de sus pueblos”, dijo Bush durante unas breves declaraciones al inicio de su reunión con Chirac.

Bush añadió que planteará el asunto en la reunión que mantendrá con Putin.

Estas declaraciones se produjeron después de que Bush tuviera palabras bastante duras contra lo que considera un deterioro democrático en Rusia a manos del Gobierno de Putin.

En el discurso en el que planteó hoy su idea del futuro de las relaciones entre EEUU y Europa, Bush dijo que Rusia tiene cabida en las instituciones euroatlánticas.

Pero, “para que Rusia progrese como un país europeo, el gobierno ruso debe renovar su compromiso con la democracia y el imperio de la ley”, recalcó.

Además, señaló que Moscú debe respetar conceptos como la libertad de prensa, una oposición dinámica, el reparto del poder y el imperio de la ley, aunque reconoció que hay que aceptar “que la reforma no ocurrirá de la noche a la mañana”.