Bush dice que su país ‘no está sufriendo una recesión’

«No estamos en una recesión. Estamos en una desaceleración«, declaró Bush durante una conferencia de noticias conjunta con el presidente mexicano Felipe Calderón y el primer ministro canadiense Stephen Harper.

En respuesta a la pregunta de un periodista sobre el estado de la economía estadounidense, Bush dijo: «Yo estoy evidentemente preocupado por nuestros consumidores«.

Al mandatario se le preguntó si el creciente costo de la gasolina minará el potencial impacto positivo del paquete de estímulos económicos de 168.000 millones de dólares aprobado por el Congreso, pero no contestó específicamente.

«No hay duda de que los precios crecientes de la gasolina son como un impuesto sobre nuestros trabajadores«, respondió Bush.

Algunas de las palabras más fuertes de Bush sobre la economía estadounidense fueron pronunciadas al defender el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan), que entró en vigencia en 1994 y que unió los mercados de Estados Unidos, México y Canadá.

El acuerdo comercial norteamericano ha sido criticado por ambos aspirantes presidenciales del Partido Demócrata, Hillary Rodham Clinton y Barack Obama, quienes han prometido tratar de renegociar el tratado si llegan a la Casa Blanca. Los comentarios de Bush fueron hechos en el mismo día de las críticas elecciones primarias de Pensiylvania, un estado donde el comercio y la pérdida de trabajos en fábricas han sido un problema grave.

«Ahora no es momento de renegociar el NAFTA o salirse«, dijo Bush. «Ahora es el momento de reducir las barreras comerciales a nivel mundial«, agregó el mandatario, que volvió a criticar al Congreso de su país por obstaculizar la aprobación de un tratado de libre comercio con Colombia.

Impopular. Estas declaraciones ocurrieron el mismo día en que se conoció que Bush es el presidente más impopular de la historia del país con niveles de desaprobación que rozan el 70 por ciento, según una encuesta elaborada por el Instituto Gallup y que publicó ayer el diario USA Today.

Tan solo el 28 por ciento de los estadounidenses aprueba la gestión de Bush, mientras que el 69 por ciento la condena.

Estas cifras representan las más bajas de su mandato y superan las del ex presidente Harry Truman, hasta ahora el más impopular, que durante la guerra de Corea obtuvo una desaprobación del 68%. AP y EFE